Lansdowne y Orbis elevan su participación en el peor valor del Ibex 35 en 2020 con el fin de que las acciones de IAG no sigan a pérdidas

Diario Expansión - Madrid

La cotización de IAG sigue sumida en su particular agujero negro. Tras un nuevo desplome de 8% el martes, la aerolínea ya ha perdido casi dos tercios de su valor en 2020, en el que es el peor valor del Ibex 35.

Pero con la acción en los 2,6 euros, hay algunos signos de vida en la compañía. En pleno desplome, dos de los fondos con participaciones significativas en el capital, Lansdowne y Orbis, han elevado sustancialmente su posición en la compañía.

Lansdowne ha subido su paquete accionarial desde 4,11% hasta 4,59%. Es la participación más alta del fondo desde mayo de 2018. La firma es uno de los accionistas más fieles de IAG. Llegó al capital en 2014 y dos años más tarde llegó a controlar más de 7% del capital.

Por su parte, también este mes de marzo Orbis Investment Management ha más que duplicado su participación en la aerolínea desde 1,02% hasta 2,19%. El fondo desembarcó en el capital en febrero, coincidiendo con las últimas compras del primer accionista, Qatar Airways, que elevó su participación en IAG desde 21,4% hasta 25,1%.

Por lo tanto, los principales accionistas del grupo están apostando por una reacción en Bolsa de IAG, una de las empresas más afectadas de Europa por el impacto del coronavirus.

Una crisis que ha paralizado los cambios que el hólding que agrupa a British Airways (BA), Iberia, Vueling y Aer Lingus tenía previsto ejecutar en su cúpula este mes de marzo y que ha provocado un reajuste drástico de la hoja de ruta prevista para 2020.

IAG, que tenía previsto elevar su oferta a la venta en torno a 2% en este ejercicio, reconoce que terminará el primer trimestre con una caída de 7,5% respecto del mismo periodo de 2019. Para abril y mayo, el grupo planea reducir la capacidad en al menos 75% respecto a los mismos meses del año pasado.

La compañía está dejando en tierra aviones que no usa, ha comenzado a reducir y aplazar inversiones y costes no relacionados con la ciberseguridad y suspenderá temporalmente contratos de trabajo. En el caso de Iberia,el peor escenario habla de un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) de 90%.