lunes, 3 de diciembre de 2012
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Camilo Herrera

Comienza el debate por el aumento del Salario Mínimo Legal Vigente (Smlv) y como siempre surgen los inevitables debates tangenciales al mismo: que el monto del salario mínimo no es justo, que al aumentar el Smlv aumentan diversos precios del mercado y que afecta de manera importante al presupuesto nacional.

Así el debate comienza sobre bases complejas pero con la necesidad de imagen pública del gobierno nacional, donde esperamos que la tentación de ganar puntos en encuestas no afecte su posición.

Este año la industria llega a la mesa golpeada por bajos crecimientos, una fuerte presión de los commodities y una demanda interna lenta, y los empleados llegan con su eterna necesidad de lograr que un salario mínimo mantenga a una familia, situación que será muy diferente a la de 2011 donde el acuerdo logro un dato histórico. Adicionalmente, todos los operadores informan que el crecimiento de 2013 será menor que el 2012, informando serios problemas en las demandas externas, lo que afecta el empleo del sector privado y a la demanda de petróleo y carbón poniendo a las finanzas públicas en alerta.

Por esto, ya Fedesarrollo, Anif y el mismo presupuesto nacional plantean un crecimiento del Smlv en la inflación causada+1%, continuando con la tradición causada de aumentar el salario por encima de la pérdida de capacidad de compra debido al llamado parámetro de productividad, situación que hará que en 2013 el salario tenga más o menos una expansión de 1% en términos reales, porque la inflación de 2013 será muy similar a la de 2012.

Adicionalmente viene el argumento sobre la necesidad de dinamizar la demanda interna por medio de mayores salarios, y desafortunadamente 2009 y 2012 se presentan como casos claros donde esto no ocurrió: en 2009 el Smlv aumento más de 7% con una inflación sólo del 2%, logrando un aumento de la capacidad de compra de mas de 5 puntos reales, y la demanda interna no creció ni siquiera un punto y en 2012 aumento casi 6 puntos y la demanda interna continua lenta, pese a que el salario ha aumentado su capacidad de compra casi en 3 puntos reales. Esto, demuestra que un aumento en el salario “generoso” no siempre dinamiza la demanda.

En este sentido la pregunta de fondo aparece: ¿si el aumento del Smlv no dinamiza la demanda interna pero si aumenta los costos a la industria, como hacer para transmitir redistribución de manera efectiva?; pensar que aumentar el ingreso de los asalariados mejora su condición de vida no es cierto y decir que subir el salario mejora las ventas, parece que tampoco.

Así, sin duda el debate será el mismo de siempre: los empleados son victimas y los empleadores los victimarios, pero no se considera que mayores costos fijos causan mayor inflación, menos rendimientos y menos empleos. Por esto es fundamental pensar en otras formas de mantener o aumentar la capacidad de compra del Smlv diferente a aumentarlo de manera real cada año con cargo a los costos fijos de las empresas y que no dinamice las condiciones de vida de los hogares.