La concesión de la doble calzada Popayán- Santander de Quilichao se adjudicó en 2015; consultas previas y líos del consorcio han retrasado el proyecto.

Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Las consultas previas con las comunidades sumado a los problemas de uno de los integrantes del concesionario Nuevo Cauca S.A.S. han frenado por más de tres años y medio el inicio de la construcción de la doble calzada entre Popayán y el municipio de Santander de Quilichao, una vía que lleva más de una semana bloqueada como acto de protesta de la población indígena.

Este proyecto, que hace parte de las autopistas de la Segunda Ola de Cuarta Generación (4G), fue adjudicado al Concesionario Nuevo Cauca, conformado por Cass Constructores & Cia SCA (35%), Carlos Alberto Solarte Solarte (35%), Hidalgo e Hidalgo Sucursal Ecuador (25%) e Hidalgo e Hidalgo Colombia SAS (5%) a mediados de 2015.

En un principio, la duración de la concesión de esta vía estratégica de 76 kilómetros estaba contemplada para 31 años: uno para la fase de pre-construcción, cuatro para la de la construcción, otros 25 para la operación y mantenimiento y uno último para la revisión y la liquidación del contrato.

Sin embargo, esa primera fase de pre-construcción se fue alargando por la demora de las consultas previas con las comunidades étnicas, los requerimientos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y la vinculación del empresario Carlos Solarte en el caso de corrupción de la multinacional constructora brasileña Odebrecht.

LOS CONTRASTES

  • Juan Carlos RodríguezPresidente de Colfecar

    “Los ocho días de bloqueos del movimiento indígena en el departamento del Cauca han dejado pérdidas al sector del transporte y la logística del país de $1.520 millones”.

En concreto, según explica Ana Fernanda Muñoz Otoya, presidente Ejecutiva de la Cámara de Comercio del Cauca, la falta de capital financiero para construir la doble calzada llevó al Consorcio a intentar vender el contrato de la obra. Inicialmente, unos empresarios chinos radicados en Nueva York se mostraron interesados pero con la presunta participación del ingeniero Solarte en el pago de sobornos de la firma brasileña no se pudo realizar ninguna negociación.

Por ello, según Otoya, el Consorcio le propuso al Gobierno la posibilidad de que los Solarte, que tienen 70% del proyecto, vendieran su parte al grupo Hidalgo, que poseen 3o%. El problema fue que estos últimos no cumplían con los requisitos que el Gobierno del exmandatario Juan Manuel Santos pedía para tener la obra. Ya en el Gobierno actual, en los últimos meses el Consorcio ha tenido dos ofertas no vinculantes de dos compañías extranjeras, una coreana y otra española.

“En los últimos meses, se superó la tutela a favor que pusieron dos comunidades del municipio de Caldono. En total, fueron seis consultas previas. En estos momentos, hay dos países interesados en adquirir el proyecto. El Gobierno está dando plazo a las ofertas no vinculantes hasta finales de mayo, aunque el Consorcio cree que saldrá antes, de modo que la obra podría empezar a construirse en octubre. Para ello, también tienen que adquirir todos los predios”, dijo Otoya.

Las pérdidas de los bloqueos
Los bloqueos de la vía Panamericana que adelanta el movimiento indígena en el Cauca generan pérdidas diarias al transporte de $190 millones, es decir, que por los ocho días de manifestación que cumplieron ayer, la suma asciende a $1.520 millones. Además, si se le añade la cifra de $50,1 millones de los bloqueos de la vía que comunica a Garzón y Neiva en el departamento del Huila, rondan $1.570 millones.

“Es necesario tener en cuenta que la vía alterna que el comandante de la Policía del Cauca había comunicado (entre Morales-Suárez) para Cali-Popayán no es apta para vehículos de transporte de carga y por lo cual la Alcaldía de Morales comunicó la restricción de dichos vehículos dado el deterioro de la vía”, indicó Juan Carlos Rodríguez, presidente de Colfecar.

Además de la afectación de la movilidad y el desabastecimiento de alimentos básicos y de combustibles para ciudades como Pasto o Pitalito, el presidente encargado de Fenalco, Octavio Quintero, alertó de la posibilidad de que se encarezcan varios de los alimentos de la canasta familiar a nivel nacional.

“Estimamos pérdidas para el comercio de unos $10.000 millones. Los bloqueos están disparando los precios de esa región, pero si continúan se podrían ver afectados productos como la papa, el fríjol, las conservas de pecado o el azúcar a nivel nacional. En los últimos nueve años se han realizado unos 14 paros”, dijo.

Diferentes gremios muestan su rechazo al bloqueo de la vía por los indígenas
Al rechazo del bloqueo de la vía Panamericana del Consejo Gremial, también se sumó la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña). “No se puede ceder a las pretensiones realizadas a través de vías de hecho, pasando por encima de los derechos fundamentales de la mayoría de los colombianos”, afirmó Juan Carlos Mira, presidente del gremio. Por su parte, el presidente Iván Duque hizo un nuevo llamado a las comunidades y les dijo que “hay que poner fin a las vías de hecho”.