Analistas señalan que la cifra de mayo, que revela hoy el Dane, rondaría 20%, por lo que el panorama del mercado laboral aún está lejos de mejorar por la pandemia

Adriana Carolina Leal Acosta

El desempleo en el primer semestre del año se encamina a ser el peor de la historia reciente del país, tras acumular un promedio entre enero y abril de 14,4%, impulsado por un récord de 19,8% en el cuarto mes. Además, hoy el Dane revelará el dato de mayo, el cual se prevé que ronde 20%.

De acuerdo con un análisis realizado por el grupo de investigaciones económicas de Bancolombia, el desempleo promedio en las trece ciudades principales se habría ubicado en 25,9% en mayo, por encima de 23,5% que se registró en abril.

“Este resultado, de materializarse, implicaría un nuevo máximo para la tasa de desocupación en lo que va del siglo, causada por cuenta de la reducción de la actividad económica y la fragilidad de la demanda por trabajo desde las empresas, a pesar de la reapertura de algunos sectores económicos durante el mes”, señalaron en el documento.

A lo que agregan que, si bien durante mayo la capacidad de producción fue superior a la observada en abril, es decir que hubo más empresas trabajando, esta no habría impulsado una mayor demanda de empleados.

“El análisis de nuestra información sobre los pagos de nómina a través de Bancolombia muestra que la caída anual del empleo formal de -7% en abril avanzó hasta -12% en mayo. Así pues, la reactivación parcial de la actividad productiva no se estaría traduciendo en una mayor demanda de mano de obra, con una única excepción en el sector de la construcción”, concluyeron.

El Dane calculó que, durante los primeros cuatro meses del año, cerca de 1,8 millones de personas perdieron su trabajo, la mayoría en las regiones urbanas, pues el efecto de la pandemia por la necesidad del distanciamiento social ha sido más agudo en estas zonas.

Pero, además, la inactividad, entendida como la situación en la que ni se busca trabajo, es clave para entender el panorama del mercado en 2020.

Pues, si bien es cierto que, por ejemplo, en abril las 4,3 millones de personas nuevas que se declararon como inactivas no eran, hasta ese momento, desempleadas oficialmente, pues no estaban buscando trabajo y solo 1,5 millones dijeron que efectivamente eran cesantes; la situación de los inactivos estaba directamente relacionada con el hecho de que no podían buscar un puesto durante la cuarentena, pues en muchos casos su sector estaba apagado o no era posible desempeñar su labor en época de pandemia.

Por ello, Carlos Prada, vicepresidente de Anif, dijo que en mayo será fundamental conocer qué pasó con los inactivos “pues es posible que muchos hayan pasado al desempleo”.

Sin embargo, el economista señaló que es importante ver el panorama a largo plazo y en el año este centro de investigación estima que la tasa de desempleo se ubicará en un rango entre 16,5% y 18%, “halando más hacía la menor cifra”, aclaró Prada.

Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo prevé que la cifra de mayo sea cercana a 21%, significativamente por encima de 10,5% de ese mismo mes de 2019. De hecho, cabe recordar que entre enero y abril de 2019, el promedio fue de 11,4%.