Se trata de una serie de políticas públicas que propuso este jueves el presidente de ese gremio, Bruce Mac Master

Joaquín M. López B.

Este jueves el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, publicó una serie de 10 puntos con las que según explicó, "es un decálogo de acciones de política pública en las que hay que trabajar para estimular la compra de productos de empresas con operación en Colombia, no como medida proteccionista, sino como estrategia de prevención".

Las medidas entre otras cosas, también son una respuesta para que la producción nacional tenga mejores oportunidades ante los consumidores, especialmente ahora, cuando se sienten los coletazos más fuertes por la crisis del covid-19; y no solo eso, sino a las dinámicas globales.

Políticas de Desarrollo Sectorial, Empresarial y Social:
Durante los últimos 30 años las acciones públicas de apoyo a la empresa se han focalizado en políticas Transversales. Sin desconocer la importancia de estas iniciativas resulta fundamental abordar las especificidades de las cadenas productivas con énfasis en su competitividad y productividad. En consecuencia, el país debería contar con políticas de desarrollo industrial, de servicios digitales, de turismo y de desarrollo agropecuario y agroindustrial que nos permitan enfrentar un mundo cada vez más competido, con creatividad, innovación, productividad y con desventajas frente a países que ya lo han hecho.

Dentro de estas acciones caben los Pactos de Crecimiento, que representan decisiones de política pública necesarias pero insuficientes para darnos oportunidades frente a la competencia de grandes volúmenes y de alta tecnología. Empresarios y Gobierno han venido trabajando en la identificación de acciones de corto plazo que contribuyan a acelerar el crecimiento, estimular la creación de empleo e impulsar las exportaciones y sobre todo para levantar barreras y obstáculos artificiales autoimpuestos que nos impiden competir. En estos pactos se podrían agilizar y priorizar las
medidas que buscan preservar y estimular al empresariado localizado en el país.

Programa de Compras Públicas:
Son uno de los más importantes instrumentos para dinamizar el empleo y la producción de un país. Conscientes de esto, muchos países las excluyen de las negociaciones en los tratados de libre comercio. En Colombia se han implementado iniciativas de compras públicas como lo es la Ley 80 o la mayor ponderación que se le da en las licitaciones al componente nacional. Sin embargo, su impacto ha sido escaso. Un programa decidido de obras infraestructura y compras estatales nacionales donde se establezca un porcentaje mínimo de compras, que incluya como criterio favorable, u obligatorio, en las licitaciones la adquisición de productos nacionales, contribuye a estimular la demanda nacional. Finalmente para que los programas de subsidios de viviendas VIS y No VIS, incluyan la decisión de que los mismos se adelanten con productos y materiales elaborados por empresas presentes en Colombia y mano de obra nacional.

Campaña de impulso a las Compras Nacionales:
Un programa de compra de productos que incorporen mano de obra nacional, que estimule al consumidor a adquirir los bienes y servicios producidos en empresas colombianas contribuirá a la reactivación de la demanda, apoyará a
las compañías y al empleo que ellas generan. Impulsar y masificar la campaña “Compra lo Nuestro”. Crear un sentido de pertenencia y de consciencia en los consumidores de que cuando se compran productos producidos en empresas localizadas en Colombia se está apoyando la creación de empleo nacional, esto mismo está sucediendo en otras latitudes. Estimular el consumo consciente como aporte de los consumidores al desarrollo social del país, contribuirá a defender el empleo.

Fortalecimiento de Encadenamientos Locales:
El fortalecimiento de las cadenas de producción nacional también contribuye a este objetivo de preservar la industria localizada en Colombia. Se propone la creación de una una plataforma actualizada de proveedores nacionales, ruedas de negocios, talleres de trabajo entre proveedores y compradores buscando resolver obstáculos que impiden concretar  negocios, agilidad en las
normas técnicas, entre otros. Fortalecer la consciencia de las empresas colombianas sobre la oportunidad que tenemos de apoyar el tejido empresarial presente en Colombia cuando se construyen y fortalecen cadenas de valor con proveedores locales.

Plan de Salvamento de Empresas:
Desde ya el gobierno nacional debe diseñar un programa de salvamento para empresas, con el apoyo del sector financiero. En esta iniciativa se podrían contemplar diferentes planes según la situación de la empresa. Una primera aproximación sería clasificar a las empresas que podrían acceder a estos programas en 4 grupos: empresas que insolventes; empresas cuyo sector tendrá que permanecer inactivo por un mayor período de tiempo; empresas cuyo producto enfrentará un período más largo antes que se reactive la demanda y un último grupo con empresas con condiciones especiales cuyas actividades sean de interés público. Atención especial merecerán los sectores como el turístico, hotelero, restaurantes y bares, entretenimiento, centros de convenciones, aerolíneas y cultura.

Liquidez y Fortalecimiento Financiero:
Las dificultades de liquidez constituyen una necesidad apremiante de las empresas en Colombia en la actualidad y continuarán siéndolo incluso una vez comience la reactivación económica. Por ello es necesario contemplar una capitalización adicional del FNG, la ampliación de garantías hasta niveles que garanticen el flujo dinámico de recursos y la ampliación de estas facilidades a empresas de todos los tamaños. Las principales necesidades son: capital de trabajo y nóminas, reconversión de las empresas, y créditos para el salvamento de empresas. La agilidad y la oportunidad serán vitales. Por ello se debe realizar un estrecho y permanente monitoreo de la evolución del crédito, flujos de recursos, liquidez y cuellos de botella en la cadena de flujo de
recursos. La posibilidad de contar con nuevas líneas de redescuento que sean accedidas por el sector empresarial debe mantenerse abierta.

Defensa contra Prácticas Desleales de Comercio:
Históricamente Colombia ha sido tímida e ingenua en extremo en la lucha contra todas las prácticas desleales de comercio. Los procesos probatorios y de decisión son lentos y abiertamente adversos a la industria nacional. El dumping, el contrabando, la subfacturación y el ingreso de productos con componentes subsidiados ha sido la constante y uno de los mayores enemigos del empleo nacional. Las nuevas condiciones del comercio internacional, las guerras comerciales vigentes y la fractura de las cadenas globales de valor imponen ser extremadamente cautelosos ante las desviaciones de comercio y las mencionadas prácticas. El país cuenta con normatividad en esta dirección, sin embargo, se requiere de una mayor decisión nacional, agilidad y oportunidad en su implementación, demostrando respaldo a la empresa ubicada en territorio nacional y rechazando enfáticamente todas las agresiones contra la empresa y el empleo nacional.

Búsqueda de Nuevas Oportunidades:
Las nuevas condiciones del comercio internacional, las guerras comerciales, la fractura de las cadenas globales de valor y el mayor riesgo percibido por los mercados desarrollados en depender de economías poco confiables desde el punto vista político, son también la mayor oportunidad para buscar posicionar nuestros productos y servicios, dentro de la diversificación regional de proveedores es una obligación para muchas corporaciones y países. Es la oportunidad de construir cadenas regionales de valor entre países aliados, confiables, transparentes y sobre todo con relaciones de largo plazo.

Crear Condiciones para Nuevas Inversiones Empresariales:
Crear y mantener las empresas en Colombia debe ser un objetivo de la política pública inmediata. Ante la reconfiguración de las relaciones globales y la recesión generalizada, atraer nuevas inversiones será la gran carrera entre
países en el futuro cercano. La creación de condiciones atractivas para las nuevas inversiones debe estar muy alto en la agenda de política pública.

Estas condiciones incluyen aspectos como tasas impositivas atractivas, incentivos a nuevas inversiones, reglas claras y estables, trámites sencillos y rápidos, información clara y transparente y una política de desarrollo empresarial de largo plazo y confiable, serán primordiales. En este punto se propone una gran acción de atracción de inversión nacional en nuevas empresas, en mantener y ampliar o transformar las empresas localizadas en Colombia, y en crear una agresiva estrategia de atracción de Inversión Extranjera Directa.

Dinamización de Proyectos Existentes:
Colombia cuenta con un nutrido conjunto de proyectos privados y públicos a los cuales les faltan muy pocos pasos para ser completados y puestos en marcha. Ya se han adelantado varios ejercicios de inventario de proyectos en estas condiciones en sectores como la construcción e infraestructura. La conformación de equipos gubernamentales que estudien con cuidado pero con celeridad estas iniciativas es una gran oportunidad para dinamizar la economía, el empleo y la actividad empresarial. Es de la mayor urgencia activar todos estos proyectos.