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Paula Delgado - pdelgado@larepublica.com.co

A pesar de que el Gobierno del presidente, Juan Manuel Santos, es el que más le ha destinado presupuesto al sector agropecuario ($5,2 billones para 2014) es con la administración actual que más distanciados se han mostrado los gremios.

El Primer Mandatario no le ha cogido el pulso a las necesidades del segundo mayor generador de empleo en el país y la ruptura de las relaciones va más allá de simples líos de comunicación entre las partes.

En solo cuatro años de gobierno han pasado tres ministros por la cartera: Juan Camilo Restrepo, Francisco Estupiñán y Rubén Darío Lizarralde. En cambio, los gremios agropecuarios que representan a los productores de diferentes sectores cuentan con administraciones de hasta 25 años consecutivos.

Debido a las diferencias entre los gremios y la entidad que representa, Lizarralde le confirmó a LR que si hay reelección, él no va más allá del próximo 7 de agosto, cuando termine el cuatrienio.

Se entiende que por muy buena gestión que tenga una cartera solo durará ese periodo. No obstante, los titulares de los demás ministerios han tenido mayor estabilidad.

La canciller María Ángela Holguín, por ejemplo, quien maneja otra de las carteras fundamentales para la política colombiana lleva en el cargo más de tres años y medio.

Así mismo, Sergio Díaz-Granados, exministro de Comercio, Industria y Turismo, salió de su cargo el 23 de octubre de 2013 pero no por diferencias con el sector que dirige sino por motivos políticos: se fue a dirigir el partido de la Unidad Nacional.

El primer ministro de Agricultura en este cuatrienio, Juan Camilo Restrepo, quien se posesionó el 7 de agosto de 2010, fue el primero en salir. Su cargo empezó a tambalear con la crisis cafetera que se tradujo en paros que tuvieron que ser aliviados con millonarios subsidios.

La forma de asumir las movilizaciones  de los productores primero de café, luego de cacao, arroz y papa, fue criticada por  productores, gremios y por la oposición que venían ejerciendo presión para que Restrepo renunciara. Con esto se ratificó su salida.

Pero también tuvo a cargo temas tan importantes como el diseño de la política de restitución de tierras y los manejos agrarios discutidos en el marco del proceso de paz con la guerrilla de las Farc, pero solo duró dos años y nueve meses.

En la opinión del exministro, los gremios “han sido tratados con bastante torpeza y falta de tacto”, de ahí la división institucional que actualmente se evidencia entre los voceros de los productores y la cartera de Gobierno. “Falta entender que los gremios tienen cosas que aportar y que hay que tener en cuenta”.

En mayo de 2013, a su salida se nombró a Francisco Estupiñán, quien había sido presidente del Banco Agrario. Sin embargo, las críticas de los diferentes sectores marcaron su retiro en tan solo dos meses.

En septiembre del año pasado la Presidencia anunció nuevos nombramientos en las carteras ministeriales, entre esos estaba el del abogado y socioeconomista conservador, Rubén Darío Lizarralde.

El actual titular de la cartera se había desempeñado hasta entonces y desde 1994 como presidente de Indupalma. Esos 19 años en el cargo antes de su llegada al sector público pesan hoy como una opción tentadora.

Ante la pregunta sobre la ruptura de las relaciones con los voceros de los productores, el ministro señaló: “es lamentable que esto haya pasado, pero yo sigo abierto al diálogo y al acuerdo de construir un sector agropecuario y piscícola competitivo, que contribuya a la eliminación de la pobreza y la conquista de los mercados internacionales”.

Los dirigentes gremiales no respaldan la posición del jefe de la cartera ya que han asegurado que el funcionario no los atiende y solo se reúne con las dignidades. “Hemos intentado reunirnos con Lizarralde y la única vez que lo logramos andaba con afán”, aseveró Guido López, presidente de Procaña.

A pesar de que el funcionario ha desmentido las acusaciones en varias oportunidades alegando que sí hay gestión y negando que el Gobierno fuera intolerante o poco receptivo, los voceros continúan expresando descontento.

Juan José Perfetti, consultor económico asociado a Fedesarrollo, dijo que la relación estrecha que en otros momentos tuvieron los gremios y el Gobierno había cambiado. “Algunos elementos de la política agrícola y rural no son del total agrado de los gremios, las reformas y transformaciones han generado temores”.

Así explicó el experto los enfrentamientos entre ambas partes y lo atribuye a “un cambio en las reglas de juego que hace a los gremios sentirse lesionados y que hace parte de una tendencia de que su papel debe ir más allá de hacer lobby o conseguir recursos, pues implica ayudar a los sectores a ser más competitivos y productivos”.

Luego de la  tensa  reunión que tuvo la  Sociedad de agricultores de Colombia (SAC), con el presidente Juan Manuel Santos el pasado lunes, en la que se discutieron los problemas del sector, esta sociedad que agrupa 47 entidades, anunció ayer que los gremios comparten el mensaje del mandatario de “trabajar unidos a través del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y otras entidades de gobierno para sacar adelante el campo colombiano y cerrar la brecha entre lo rural y lo urbano”.

 Uno de los puntos tocados por Santos  fue la necesidad del trabajo conjunto y el compromiso para construir una Política Agraria de Estado que se debe tratar con los miembros del agro.

Así pues, la junta directiva de la SAC dijo en el comunicado que evaluó la reunión con el Presidente y decidió que debe seguir trabajando con el gobierno los mecanismos para el trámite  de las propuestas concretas de los gremios agropecuarios y su desarrollo para solucionar los problemas que aquejan al sector.

Fedepapa no está detrás de las marchas

La crisis del sector revivió la amenaza de una nueva movilización campesina el próximo 17 de marzo que tiene como fin llamar la atención del Gobierno frente a los precios deprimidos, el crecimiento de las importaciones, el recrudecimiento del contrabando de alimentos, las desventajas con los tratados de libre comercio y los altos costos de los insumos. No obstante, los gremios del sector serán los grandes ausentes del primer paro campesino del año. De hecho el presidente de la Federación Colombiana de Productores de Papa (Fedepapa), Alejandro Estévez Ochoa, desmintió que el gremio que dirige vaya a ser participe de la marcha que convoca a más de 5.000 productores agrícolas y pecuarios de todo el territorio nacional. El ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde, dijo que no hay justificación para hacer un paro porque “se ha trabajado en los compromisos”.

Las opiniones

Rubén Darío Lizarralde
Ministro de agricultura y desarrollo rural

“Hay cerca de cinco proyectos prioritarios para el sector frenados en el Congreso. Por ejemplo, la Ley de Desarrollo Rural se quedó en consulta previa”.

Juan José Perfetti
Consultor económico asociado a Fedesarrollo

“La estrecha relación que en otros tiempos hubo entre el Gobierno y los gremios en esta administración ha cambiado debido a las reformas”.