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Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, aseguró que este año la producción del sector ha caído entre 10% y 15%. Además, alertó por el impacto de Brasil y Vietnam en el mercado
No ha sido un año fácil para los exportadores, en especial para los cafeteros. El peso se ha revaluado casi 20% desde comienzos de año, la producción cayó a 8,94 millones de sacos, 10% menos que en el mismo periodo del año anterior, y la productividad de los cafetales se ha visto fuertemente afectada por la variabilidad climática.
En Inside LR, Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, habló sobre el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño en el sector cafetero y aseguró que la caída del dólar le ha costado al sector cerca de $2 billones.

Así como en 2025 los astros se alinearon y teníamos todos los factores en crecimiento, 2026 parece marcar una tendencia a la baja. ¿Qué quiere decir esto? Una caída importante en la producción, de entre 10% y 15%. Esperamos cerrar el año en 12 millones de sacos, frente a los 13 millones o 14 millones que tuvimos en 2025. Esto también se combina con una caída en los precios y en la tasa de cambio.
Sin duda, el sector cafetero se ha visto impactado. Esto lo vemos no solo en el café, especialmente, sino en casi todos los sectores no mineroenergéticos. Si uno mira las exportaciones de petróleo y oro, están subiendo, pero el agro ha tenido una tendencia decreciente en 2026.
Nosotros lo llamamos efecto tijera, pero básicamente es una combinación de menores ingresos y un aumento en los costos.
Usted lo mencionaba muy bien: los ingresos son menores por la tasa de cambio y porque los contratos de la bolsa de Nueva York vienen cayendo. Especialmente por la tasa de cambio: veíamos niveles de $5.000 y ahora estamos por debajo de $3.200. Ninguna empresa exportadora se imaginó el año pasado, al hacer sus presupuestos, que se presentaría una situación así. Sin embargo, la estamos viviendo y gestionando en 2026.

Además, hay un aumento en los costos. Nunca habíamos visto un incremento del salario mínimo superior a 20%. Esto genera no solo un aumento de los costos laborales, sino también un efecto en cascada sobre otros costos como los de transporte, fertilización, renovación, mano de obra en el campo y comercialización.
Entonces, caen los ingresos y, además, suben los costos. Ha sido un año bastante retador para los exportadores, especialmente para los de café.
A veces resulta frustrante, pero le cuento un dato: más de 50% de la producción mundial de café se concentra en dos países: Brasil y Vietnam. ¿Qué quiere decir esto? Que el comportamiento de Brasil, aunque no dependa de nosotros, sí genera un impacto en los ingresos tanto de los exportadores como de los productores.
Lo que sucedió este año es que Brasil tuvo una cosecha récord, superior a los 60 millones de sacos y cercana a los 70 millones. Eso corrigió a la baja el precio de los contratos en la bolsa de Nueva York.
Le voy a dar unas cifras: la combinación de la caída en la tasa de cambio y en la bolsa de Nueva York ha hecho que el productor deje de percibir 30% del valor por carga que recibía el año anterior, en 2025.

Hicimos un análisis interesante con esas cifras y nos preguntamos cuánto habría recibido el productor colombiano si la tasa de cambio se hubiera mantenido en el promedio del año pasado. Si no hubiera caído, el productor habría recibido $1,8 billones adicionales por las exportaciones de su cosecha.
Solo por la tasa de cambio. La caída ha sido bastante fuerte, de más de 20%, y eso tiene un impacto directo en los productores.
El fenómeno de El Niño tiene dos efectos. Uno a corto plazo, que es el que estamos atendiendo ahora: la calidad. Definitivamente, a mayores temperaturas hay más plagas y, entre más plagas haya, más se puede afectar la calidad del café. Por ejemplo, la broca genera defectos en el producto, lo que reduce los ingresos de los productores y hace más difícil vender ese café, tanto en Colombia como en los mercados internacionales.
A futuro, en 2027, lo que se espera es una mayor producción. Normalmente, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, en el café el fenómeno de El Niño está asociado con una mayor producción.

El café tiene una gestación de nueve meses, por lo que el clima de este año determinará la cosecha del próximo. El volumen de la producción de 2027 estará determinado por lo que ocurra climáticamente en estas fechas porque es cuando se producen las floraciones.
A mayor luminosidad, mejores floraciones, siempre en las proporciones adecuadas, porque también debe haber agua para el llenado del fruto. Si se dan esas condiciones, hay una mayor producción. Lo hemos visto en años anteriores: en 2024 hubo fenómeno de El Niño y en 2025 la producción fue muy buena.
Gustavo Gómez es presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia, Asoexport. Es ingeniero industrial de la Universidad Industrial de Santander y tiene una maestría en Administración de la Escuela de Negocios de Grenoble. Cuenta con más de 10 años de experiencia en gestión y dirección estratégica de proyectos de desarrollo empresarial, así como una sólida formación y experiencia docente en emprendimiento, innovación, mercadeo y comercio exterior. También fue gerente de proyectos de innovación en la Cámara de Comercio de Bucaramanga.
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