Esta actividad del sector ha ganado protagonismo en el país, especialmente en Medellín tras la emisión de varias series de narcos

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

A pesar del dolor, de la desigualdad y las problemáticas socioeconómicas que hacen parte del pasado violento y belicoso de Colombia, este se ha convertido en una oportunidad para que no solo no haya repetición, sino para generar ingresos mediante lo que se conoce como el turismo oscuro.

De acuerdo con Elsa Soro, docente de la Escuela de Management en Turismo de Ostelea y quien realizó el informe ‘Turismo oscuro: perfiles, nichos, motivaciones y experiencias a nivel mundial’, la denominación de este tipo de turismo podría considerarse como un cruce entre turismo cultural, de patrimonio, de experiencia y de aventura, puesto que las principales atracciones de este tipo de viajes están ligadas con cementerios, memoriales, campos de concentración, prisiones, crematorios, sitios de ejecuciones públicas y desastres naturales.

“El turismo oscuro no es una tendencia contemporánea. En la Edad Media existía una ‘tradición thanatoptic’, que se intensificó en el siglo XIX por la influencia de los movimientos artísticos del Romanticismo y del Neogótico que tenían en sus ideales estéticos un especial interés por la muerte y el dolor”, explicó.

LOS CONTRASTES

  • Elsa SoroProfesora de la Escuela de Management en Turismo de Ostelea

    “La denominación ‘turismo oscuro’ abarca prácticas muy diferentes. Para ampliar y diversificar su público, las empresas y agencias especializadas deberían interceptar nichos”.

  • Paula Cortés CallePresidente de Anato

    “Aunque existen agencias que ofrecen este producto dentro de su portafolio, es importante que su comercialización se enfoque en que no se deben repetir, pues atentan contra la humanidad”.

Aunque en el país este es un sector de la industria que apenas está comenzando, ya hay algunos planes que han adquirido cierto reconocimiento entre locales y extranjeros.

En Medellín, están los narcotours, en el que se incluye el tour de Pablo Escobar, donde los visitantes podrán conocer la historia del narcotraficante, así como la de la Medellín de los 80. Se ofrecen planes de diferente duración y el turista puede visitar lugares como la Virgen de la Rosa Mística, la Virgen de la Gruta, el Cementerio Jardines Montesacro, la hacienda Nápoles y, hasta hace poco, el edificio Mónaco.

Otro plan turístico popular en la capital de Antioquia es el ‘Tour de la transformación’ en la Comuna 13, que no se centra tanto en los lugares símbolo del narcotráfico, sino en el proceso de evolución y rebranding que la ciudad está atravesando, sin olvidar ni negar los episodios de violencia.

El Museo del Delito de la Fiscalía General en Bogotá es otro atractivo para el turismo oscuro, pues en este se exponen bienes incautados a la delincuencia, así como otras evidencias judiciales.

El Salón de Nunca Más, ubicado en Granada (Antioquia) es otro sitio de interés, pues este funciona como un museo conmemorativo en el que los lugareños recuerdan la violencia que se vivió en el pueblo a finales de los 90.

Tras la firma del acuerdo de paz con las Farc, la exguerrilla ha convertido su antiguo estilo de vida en atractivo turístico. En la Guajira y en el César, han convertido antiguos campamentos guerrilleros en hostales, donde les cuentan a sus visitantes cómo era su estilo de vida y hacen memoria sobre la violencia. Igualmente, han fomentado las ecocaminatas alrededor de estas zonas.

El propósito de estas atracciones debe ser la recuperación de la memoria colectiva
Para Soro, el interés en el turismo oscuro se traduce en un incremento de gasto por parte de las entidades públicas y privadas, pero considera que el propósito de los gobiernos debería ser fomentar políticas de recuperación de la memoria colectiva ligadas a acontecimientos trágicos que sean respuestas y con intención educativa. Paula Cortés, presidente de Anato, también señaló que la comercialización de estos lugares se debe enfocar en “crear un referente de momentos que en alguna época se vivieron, pero que no se deben repetir”.