

El Mundial también impulsa negocios más allá del balón. La marca de moñas Kknekki, de origen coreano y hoy propiedad de la noruega Bon Dep, disparó su popularidad gracias a Erling Haaland (2000), accionista minoritario desde 2024. La firma lanzó una colección inspirada en el delantero, con un pack de ocho moñas, que costaban US$32, y que se agotaron en cuestión de horas. No obstante, ya tienen disponibles otras colecciones inspiradas en el deporte. (MMA)