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Luis Alfonso Manrique

Para entender cómo he llegado a la situación actual, es decir a ser uno de los “actores” del descalabro de Interbolsa, sin que sea ello la realidad, creo que es importante comprender cómo ha sido esta historia desde el principio donde claramente se puede apreciar que no soy más que una víctima.

Tengo 72 años, soy ingeniero de profesión, con una carrera llena de éxitos y reconocimientos y como complemento de mi actividad principal he realizado diversas inversiones con el dinero fruto de mi trabajo, para lo que me he apoyado siempre en personal, profesionales y socios especializados en las diferentes materias objeto de mis inversiones.

Tal fue la circunstancia a raíz de la cual conocí a Alessandro Corridori. Todo comienza en los años90 cuando conocí a Orlando Rojas Bustos, con quien tuve una relación de amistad y de negocios en Caesaca S.A. (concesionario de vehículos en Neiva), en virtud de la cual adquirí muy buen concepto de su profesionalismo. Casi una década después lo volví a ver, cuando tenía, con su hermano Gerardo, una empresa comisionista de bolsa llamada Gesvalores, en la cual decidí abrir una cuenta para realizar inversiones en el mercado de capitales.

Luego de un tiempo, Gerardo me comentó acerca de las difíciles relaciones que tenía con su hermano, a raíz de lo cual me propuso que comprara 66% de Gesvalores con alguien más, para cuyo efecto me presentó a Corridori.

Así empezó mi relación con Corridori y aunque el negocio de Gesvalores no se concretó, Corridori me propuso y convenció de trasladar las inversiones a una firma más grande y con mayor solidez patrimonial, Interbolsa S.A., en donde laboraba su esposa, Claudia Jaramillo Palacios, consejo que acogí, lo cual se llevó a cabo en 2007 al abrir a nombre de Manrique y Manrique S.C.A. la cuenta en Interbolsa y tal como lo había hecho en otras oportunidades, por no ser un experto en el tema de inversión, finalmente designé como ordenante a Corridori.

A través de Corridori, me presentaron a las personas que manejaban Interbolsa: a Rodrigo Jaramillo, hermano de Luis Fernando Jaramillo, amigo mío y Presidente de Odinsa., donde yo era miembro de la Junta Directiva y había sido uno de sus fundadores, a Tomás Jaramillo, a Juan Carlos Ortíz y a Mauricio Infante. Todo esto me fue llenando de confianza hacia Ccorridori, quien me propuso que manejáramos en forma conjunta los portafolios para incrementar la capacidad económica, lo que acepté dados los especiales conocimientos que él tenía del mercado.

Inicialmente en 2009 hicimos un acuerdo verbal y en enero de 2011 suscribimos un contrato de cuentas en participación en el que Corridori, actuando en nombre propio y como representante de la sociedad Invertacticas S.A.S. de su propiedad, era el gestor, y la sociedad Manrique y Manrique, era el partícipe.

En el año 2009, Corridori y los directivos de Interbolsa, entre ellos Rodrigo Jaramillo y Juan Carlos Ortiz, me recomendaron una buena oportunidad de inversión en Fabricato, argumentando que su valor en bolsa estaba muy por debajo de su valor intrínseco. Inicialmente, se realizaron inversiones utilizando el mecanismo de repo. No obstante, a mediados de 2011, le solicité a Corridori que como ordenante pagara la totalidad de los repos de Fabricato a nombre de Manrique y Manrique., y que no volviera a endeudar a la sociedad con repos. Además, le solicite de manera expresa que vendiera gradualmente las acciones que la sociedad tenía en Fabricato, la cual no fue atendida. Corridori manifestó que se trataba de unos excedentes generados por la buena gestión del contrato de cuentas de participación; sin embargo, a raíz de la liquidación de Interbolsa entendí que esta operación había sido una simple maniobra temporal y engañosa.

Desde junio de 2011, todos los informes que me suministró Corridori, que eran en papelería de Interbolsa, reflejaban que Manrique y Manrique no tenía ninguna operación repo en su portafolio, inclusive hasta el último reporte entregado en agosto, lo cual me hizo suponer que la instrucción había sido atendida. Cuál no sería mi sorpresa al enterarme en días pasados, al momento de la intervención de Interbolsa, que la situación era exactamente la contraria.

Con enorme preocupación registro ahora el hecho de que todas las instrucciones anteriormente indicadas fueron desatendidas y que no solo permanecían vigentes para Manrique y Manrique. operaciones repo sobre acciones de Fabricato, sino también que Corridori había dispuesto, mediante la realización de repos y, sin ninguna autorización, de las acciones que poseía en Odinsa.

Cómo lo hicieron. Tengo todas las pruebas necesarias que evidencian que se falsificaron las firmas para poder hacer repos. Corridori hizo y deshizo de la manera más natural delante de todas las autoridades. Es por esto que ya tenemos una demanda penal en su contra. Para complicar las cosas, en un reciente documento aparece que mi empresa está endeudada con Interbolsa y que cerca de 80% del patrimonio está comprometido. El liquidador nos entregó una serie de documento que comprueban la deuda y todos ellos son falsificados.

Hoy tenemos algo claro y es que esto no pudo hacerse sin la complicidad de la gente de Interbolsa, porque incluso el descaro llega a que se encuentren documentos donde dicen que se autoriza una compra de repos pero con puño y letra de funcionarios de Interbolsa dice que no se consiguió la firma del cliente pero después lo haremos. Lo único que quiero ahora es recuperar mi reputación.

“Perdí cerca de 80% de mi patrimonio por interbolsa”
Este ingeniero de 72 años, es un reconocido empresario quien se desempeñó en la junta Directiva de Odinsa, su negocio siempre ha sido la construcción pero tal como el lo describe fue una víctima. “Esta situación me ha colocado en la posición de protagonista de un escándalo por unas operaciones que fueron totalmente ajenas a mi voluntad y cuyo único resultado comparable al daño moral que me han originado es la pérdida de la mayor parte del patrimonio de las sociedades. Soy una víctima más de esta situación irregular, y solo puedo esperar que la justicia remedie en alguna medida el enorme daño que se me ha ocasionado”.