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ARCHIVO Perspectivas del comercio colombo-venezolano
sábado, 6 de octubre de 2012
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El pasado 6 de septiembre entró en vigencia el Acuerdo Comercial de Alcance Parcial firmado entre Colombia y Venezuela.

El Decreto 1860 de 2012 autorizó su aplicación provisional, dado el vencimiento de las preferencias arancelarias CAN a los productos colombianos y sus extensiones recurrentes. Estos ajustes comerciales vienen aderezados por la entrada oficial de Venezuela al Mercosur, en momentos en que han suspendido a Paraguay, en un extraño “enroque geopolítico” que afecta negativamente el comercio colombo-venezolano.

La idea con este acuerdo es fijar un nuevo marco normativo (principalmente arancelario) para restablecer las relaciones comerciales colombo-venezolanas, tras la grave crisis de los años 2009-2010. Respecto de los US$6.100 millones que le exportaba Colombia a Venezuela antes de dicha crisis, esa migración del mercado venezolano hacia el Mercosur ha implicado para Colombia la pérdida de unos US$3.000 millones en exportaciones agroindustriales, suponiendo que lograremos recuperar los niveles de US$3.000 millones en el año 2012.

Gracias a los acercamientos Santos-Chávez, las exportaciones de Colombia a Venezuela se ubican actualmente en unos US$2.300 millones, en el acumulado en 12 meses a julio de 2012. También, los pronósticos más optimistas apuntan a que regresarán al umbral de US$2.700-3.000 millones al cierre de 2012.

Pese ello, la recuperación del comercio colombo-venezolano sigue siendo baja (20%). También, el comercio transfronterizo de productos no tradicionales sigue frenado, pues las exportaciones de los santanderes tan sólo llegan a unos US$300 millones frente a los US$1.700 millones de 2008.

Como si fuera poco, los 5 sectores líderes de exportación en 2008 (alimentos (19% del total), textiles (11%), químicos (10%), confecciones (9%) y cuero y calzado (8%)) siguen registrando una recuperación muy baja. Salvo los químicos, que han recuperado un 34% de sus exportaciones, el resto no anda bien: los alimentos sólo han recuperado un 6% de éstas; los textiles un 5%; y el cuero y calzado casi nada. Peor aún, las exportaciones de confecciones caen un 75% frente a sus niveles históricos de 2008.

El Acuerdo Comercial firmado entre Colombia y Venezuela jugará un papel clave. La “reconquista” del mercado venezolano luce entonces promisoria, si se tiene en cuenta que se logró: i) una negociación del 90% de las partidas arancelarias por las cuales Colombia le exportó a Venezuela durante 2006-2011; y ii) una rebaja arancelaria del 40%-80% para los productos considerados por Venezuela como sensibles, cubriendo un 20% de las exportaciones colombianas a ese mercado.

En síntesis, si bien se nota una recuperación del comercio colombo-venezolano, los niveles continúan siendo bajos. Infortunadamente, Colombia sólo ha logrado recuperar cerca de un 20% de lo que dejó de exportar a Venezuela entre 2009-2010. Ojalá el nuevo gobierno venezolano flexibilice el control de cambios y honre el Acuerdo Comercial firmado recientemente. La trasteada de barrio de Venezuela hacia el Mercosur les resultará costosa por cuenta del transporte y a Colombia la afectará en su potencial productivo. De allí la importancia de diversificar nuestras exportaciones, tanto a nivel geográfico como en la canasta de bienes, donde estamos corriendo elevados riesgos de concentración en commodities.

La tasa de cambio es favorable para los empresarios
Este es uno de los momentos cambiarios favorables para el país. La tasa de cambio cruzada (peso-bolívar) muestra una devaluación real promedio del 18% anual en 2012, gracias a que la tasa de cambio nominal ponderada (bolívar-dólar) para la canasta colombiana ha permanecido estable alrededor de Bs$4.8/dólar, y a que la apreciación nominal de la tasa de cambio (peso-dólar) se ha ido reduciendo.