.
ARCHIVO “Necesitamos un Gobierno decidido con la agroindustria”
martes, 9 de junio de 2015
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Paula Delgado - pdelgado@larepublica.com.co

El presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), Jens Mesa Dishington, aseguró que le pedirá al Gobierno que se decida por modelos viables para la producción agropecuaria en “condiciones de entorno adecuadas para que las inversiones se muevan en lo referente a tierras, impuestos y mitigación de efectos climáticos”.

¿Por qué argumenta que la palma va a revitalizar el agro?

La agroindustria de la palma de aceite lleva cerca de 60 años en el país y hemos visto que los grupos empresariales, en cada uno de los municipios donde se asientan, han sido motor de progreso y desarrollo. Es un sector organizado, que genera empleo formal de calidad. Al ver uno eso durante tantos años no puede dejar de mostrárselo a otros sectores y líderes de opinión, porque evidencia que bajo este modelo se puede aprovechar eficientemente toda esa frontera agropecuaria que hoy no encuentra camino; también, es la mejor receta para la agricultura familiar.

¿Cómo se ha innovado desde esta industria?

Hay ejemplos de innovación a distintos niveles. Desde el institucional, la Federación fue artífice para consolidar el Centro de Investigación en Palma de Aceite desde hace 25 años, allí se han obtenido resultados claros y satisfactorios que se traducen en confianza para productores e inversionistas. Así mismo, a nivel de las empresas hay cosas que queremos destacar: la especialización en procesos orgánicos, el desarrollo de variedades resistentes y la producción de aceites con valor agregado para otros mercados.

¿Qué pasó con el aumento en el porcentaje de biodiesel?

El programa de biodiesel se inició a mediados de la década pasada con las perspectivas de avanzar hasta un 20% en la mezcla, hoy en día estamos con 10% en la mayor parte del territorio colombiano, menos Bogotá y su zona de influencia que está en 8%. Necesitamos seguir incrementando las mezclas porque la palma ya fue sembrada en zonas donde se estaba buscando que pudieran encontrar un mercado más competitivo que la exportación. Si no se dan los incrementos esas expectativas no se van a cumplir. Ya tenemos aceite que se está produciendo en función de ese mercado y nos estamos viendo obligados a llevarlo a otros destinos menos rentables.

¿Cómo han avanzado en la generación de energía a partir de la biomasa?

El balance energético de nuestro sector muestra que si uno optimiza la actividad podría llegar a producir hasta siete veces la energía que requiere el proceso de la agroindustria de la palma, eso nos coloca en una posición excedentaria para poder entregar recurso a otros usos. La Ley 1715 de energías renovables que se expidió el año pasado ayuda en esa dirección. Cuando uno mira lo que hoy se genera con biomasa en las plantas extractoras encuentra que el aporte podría llegar a 340 megavatios, cifra muy cercana a lo que coloca una hidroeléctrica. Ahí hay un potencial dormido que tenemos que aprovechar, en eso está comprometido el gremio, en ver como viabilizamos estos negocios.

¿Cómo va la exportación?

Ese proceso comenzó a finales de los 80 y es algo en lo que ha venido incursionando permanentemente y de manera ordenada en distintos mercados, principalmente a Europa y otros de América. Pero en renglones como los nuestros, de aceites y grasas, la mayor parte del comercio internacional se lleva a cabo con materias primas, no con productos industriales de alto valor agregado. Necesitamos inversionistas que abran mercados.

¿Cuál es el aporte social de la agroindustria de la palma?

La mayor contribución está en los lugares donde trabajamos, municipios rurales que no han contado con otras alternativas de desarrollo de empleo ni de actividades productivas. Hemos llevado progreso a zonas difíciles como Tumaco, el Catatumbo, Mapiripán, el Magdalena Medio y la Costa Caribe. Aún cuando hay grandes carencias por la poca acción del Estado hicimos inversiones en vías, salud y educación.

 Nubarrones que preocupan a los empresarios de palma

Problemáticas alrededor de la propiedad de la tierra, contratación de mano de obra, seguridad rural, infraestructura e impuestos son factores que preocupan a los empresarios que invierten en la actividad económica. “Hemos demostrado que a pesar de esas adversidades se puede trabajar, siempre y cuando contemos con ese apoyo decidido del Gobierno para aprovechar nuestra dotación natural”, resaltó Mesa.

Las opiniones

Rafael Mejía
Presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC)
“Es necesario generar conciencia en otros sectores sobre Los beneficios sociales que trae la palmicultura en el mejoramiento de la calidad de vida, especialmente de las mujeres y sus regiones”.