martes, 18 de diciembre de 2012
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Los biopesticidas son una contracción de “plaguicidas biológicos”, se basan en microorganismos benéficos como los hongos, bacterias o virus, que se usan para el control de plagas por insectos que le causan daños a los cultivos o patógenos que les provocan enfermedades a estos.

El uso de los bioplaguicidas se puede implementar en todo tipo de cultivos, dado a que se han demostrado sus beneficios en el agro, tal es el caso de frutales, hortalizas, papa, algodón, arroz, maíz, palma, caña, forestales, entre otros.
 
Alba Marina Cotes, directora del Centro de Biotecnología y Bioindustria (CBB) de Corpoica, comentó que “con los bioplaguicidas se realiza el control biológico de las plagas. La mayoría de estos son preventivos, es decir que controlan la aparición de las plagas para las cuales han sido desarrollados. Sin embargo, algunos pueden controlar la enfermedad o el insecto después de que estos aparecen”.
 
Según Cotes, en general estos son muy eficientes. En Colombia para obtener el registro de uno de estos productos se deben realizar pruebas de eficacia supervisadas por el ICA, como la entidad competente para otorgar dichos registros. 
 
La directiva aseguró que “lamentablemente en el mercado existen productos sin registro que con frecuencia no cumplen con los parámetros de calidad tecnológica exigidos y cuya eficacia no ha sido demostrada. Estos productos restan la acción de los bioplaguicidas desarrollados con rigurosidad, haciendo que se genere desconfianza en el uso de estos por parte de los agricultores. 
 
Finalmente Cotes añadió que “los bioplaguicidas son muy importantes, ya que por su baja o nula toxicidad no generan riesgos para el hombre, animales o medio ambiente, porque no generan residuos en los alimentos que limiten su inclusión en los mercados”.
 
Beneficios  y usos en el agro 
Los productos orgánicos están representados mínimamente en el uso de los bioplaguicidas que contribuyen al  control de plagas en los cultivos. Los beneficios por el uso de éstos, que recibe el cultivador se reflejan en la  economía, eficiencia, sustentabilidad y productividad. La aplicación de estos productos se puede realizar a través de un sistema de rotación en programas de manejo de plagas, especialmente en etapas tempranas de la planta  y al momento de la aparición de larvas o insectos que afectan el desarrollo productivo de la planta y el cultivo.