.
ARCHIVO Innovación y sin subsidios, claves del éxito del modelo neozelandés
lunes, 8 de julio de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

Hace unos 30 años, Nueva Zelandia, un país insular de Oceanía de apenas 4,5 millones de habitantes, en un momento de crisis decidió hacer un “switch off” instantáneo a los subsidios que recibían los productores agrícolas. Muchos quebraron, pero los que quedaron decidieron salir adelante. Hoy en día, este país cuenta con uno de los modelos agrícolas más exitosos basado en la innovación, la tecnología y un libre mercado sin ayudas directas del Gobierno.

“Al no ser subsidiados significa que el valor de la tierra y el de los animales reflejan más el verdadero valor de lo que puede producir. Al depender de las ayudas no tienes dignidad. Hay que tener un verdadero mercado abierto”, dijo Tim Smith, un productor lácteo, que tiene 3 empleados y cerca de 5.000 vacas. 
 
Para Bruce A. McKenzie, decano de Agricultura y de Ciencias Naturales de Lincoln University, una de las cosas que caracteriza el sistema de Nueva Zelandia es que es de bajo costo, ya que su producción agropecuaria se basa en praderas. 
 
Para los neozelandeses la calidad es lo más importante. Por esto, a través de este sistema se busca que la alimentación de los animales sea la mejor y a un bajo costo. 
 
Dos de las especies más importantes de praderas son el trébol blanco y el ballico. La primera provee naturalmente nitrógeno a las plantas. “No será la planta mágica, pero nos ahorra $2.000 millones de dólares neozelandeses al año”. Al ser de bajo costo, los productores pueden cobrar menos por la leche. Las cerca de 4,5 millones de vacas que tiene el país se alimentan en un 85% de pastos. 
 
El hecho de que el 95% de la producción láctea se exporte, ha promovido una cultura de innovación en las empresas, que ha llevado a que los productores quieran proveer la mejor calidad. 
 
El sector lácteo es fundamental para el sector. La agricultura es responsable por 51% de las exportaciones y de esa cifra, la industria láctea responde por 25%. Los mismos cerca de 12.000 productores buscan ser más productivos a través de la tecnología. De hecho, ya hay varios que cuentan con ordeños robóticos. Y no solo los productores sino también las empresas apuestan por mayor innovación y calidad. 
 
Por ejemplo, la compañía Tru Test, que ofrece identificación electrónica, medidores lácteos, cercas eléctricas, invierte 5% del total de las ventas en Investigación y Desarrollo. 
 
Se ordeñan hasta 400 vacas por hora 
La industria lechera es tan eficiente que los sistemas tecnológicos han permitido que una persona maneje la ordeña de hasta 400 vacas por hora. Como las fincas han aumentado su escala con el paso de los años, la tecnología hoy día permite que los productores puedan manejar más ganado a la vez de reducir la cantidad de mano de obra. Las fincas lecheras actualmente tienen un mayor número de vacas en ordeña, las cuales son ordeñadas por menos personal como consecuencia directa de innovaciones tales como removedores de pezoneras, aspersores de pezones, lavado de corrales, toma de muestras de leche, entre otros.