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ARCHIVO Cimientos de la construcción sostenible
lunes, 22 de abril de 2013
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Cristhian Agudelo - cagudelo@larepublica.com.co

Crear un estilo de vida amigable con el medio ambiente y económicamente rentable dentro de una ciudad como Bogotá, es posible. La eco-casa de Sara Caicedo y Felipe Londoño, además de permitirles autoabastecerse y optimizar recursos básicos, se plantea como un modelo alternativo sui géneris a lo que seguramente será el modo de vida citadino dentro de unos años.

Londoño, diseñador industrial y gerente general de la empresa Lono, advierte que cualquier persona puede embarcarse en un proyecto de este tipo, solo se debe comprender que los factores fundamentales para contribuir a la ecología son: basura cero y el uso racional de recursos.  
 
En ese sentido, el primer reto a enfrentar es optimizar el uso de energía: al  instalar un calentador solar de agua y claraboyas en distintas partes de la vivienda, permitirá la entrada de una mayor cantidad de luz durante el día. Ventanas con aislantes térmicos le ayudaran a conservar la temperatura en las habitaciones y la disposición de lámparas led de bajo consumo, así como una nevera de buena calidad y capacidad, le ahorrarán costos.
 
Lo segundo que hay que hacer es atender el tema del agua. La idea de Caicedo y Londoño fue instalar un sistema de recolección y reutilización del agua que se filtra por el caño de las duchas, lavadora, lavamanos y la que proviene de la lluvia. De esta manera, en un tanque en el jardín, se hace el proceso de filtrado en piedra para luego, desde otro tanque en el techo, distribuir el agua reciclada a los inodoros. 
 
“El único inconveniente al que se pueden enfrentar es el olor que a veces expele el agua, pero ahora existen alternativas para resolverlo como detergentes biodegradables y otros productos que evitan la descomposición de esta clase de aguas”, aseguró Londoño. 
 
Una vez completado el paso uno y dos, solo queda darle solución al tema de los escombros generados durante la construcción. Para ello, se propone que no se realicen mayores modificaciones a la estructura inicial de la casa, lo que genera la menor cantidad de escombros posible.
 
Además, aproveche los espacios verdes de los que disponga como el área del jardín o los balcones, para desarrollar huertas de árboles frutales, hortalizas y flores, y si es posible disponga de una pequeña parte de ese espacio para transformar los desechos orgánicos en compost. 
 
Tenga en cuenta que el sistema de aguas se puede conectar con el jardín. Para el caso de Londoño, por ejemplo, hay dos mangueras: una con agua pura para regar los cultivos y otra con  reciclada para los pastos. 
 
Este concepto de construcción sostenible hace años se está implementando con éxito en países como Japón, Estados Unidos y Reino Unido, donde en las edificaciones se reportan disminuciones en el consumo de energía (30%), agua (entre 30% y 50%), generación de emisiones de CO2 en la vida útil de las construcciones (3 5%) y en generación de desechos durante el periodo de ejecución de las mismas (entre 50%-90%).
 
El estándar de construcción verde
Según Daniel Andrés Castañeda, jefe de proyectos de Dinissan Colombia, actualmente el país no tiene un estándar propio de construcción verde, sin embargo el Leadership in Energy and Environmental Design (LEED) es el de mayor implementación en el ámbito nacional. Propiedad del Consejo de Construcción Verde de los Estados Unidos, este estándar evalúa las construcciones en ocho categorías: innovación y diseño, ubicación, respeto del entorno, uso eficiente del agua, impacto atmosférico, materiales, calidad ambiental interior y educación y capacitación. Dicha evaluación califica al proyecto en cuatro niveles: certificado, plata, oro o platino.