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ARCHIVO "Así me estafaron en Interbolsa"
miércoles, 9 de enero de 2013
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María Paula Albán - malban@larepublica.com.co

“Estuve año y medio secuestrado por las Farc, pero el daño que me ha hecho Interbolsa ha sido peor”, asegura el ingeniero Alfonso Manrique, sentado en un escritorio atiborrado de documentos, con los que este 17 de enero atenderá la citación de la Fiscalía General para dar su versión de lo sucedido en la comisionista. Intentará demostrar que Alessandro Corridori falsificó su firma en repetidas oportunidades, con el fin de cerrar negocios millonarios.

Todo sobre el Caso Interbolsa

Manrique tiene 72 años y una gran experiencia empresarial a cuestas, en la que se cuenta la creación de Odinsa, Manrique & Manrique y Cromas, además de su labor al frente de la Fundación País Libre, desde donde trabaja en políticas antisecuestro.

Su nombre fue vinculado en el proceso de Interbolsa como responsable del desfalco, debido a que figura como uno de los principales accionistas de la textilera Fabricato y entre los grandes tenedores de repos sobre acciones de la compañía antioqueña. Pero según dice el ingeniero, vino a enterarse de que era víctima de Interbolsa cuando se conoció publicamente el descalabro, pues nunca autorizó que se realizaran operaciones con sus acciones, y por las cuales hoy está a punto de perder más de US$40 millones.

Manrique es pesimista. Dice, resignado, que es poco probable que recupere algo del dinero que invirtieron sin su consentimiento, que su único interés es limpiar su nombre, y que para ello, “se dedicará a investigar hasta que pueda demostrar qué pasó con los dineros de Interbolsa y cómo operaban los directivos”.

La documentación es abundante, pero está seguro de que hay mucha más que el liquidador de Interbolsa no le ha entregado.

Copias de extractos de la comisionista en las que se evidencian traslados de dinero a unas empresas, cuando en realidad se hicieron a otras; contratos, formatos de autorización de negociaciones de repos sin la firma del cliente; transferencias temporales de valores, cartas; todo con el membrete de la comisionita en liquidación y con firmas no solamente de funcionarios que autorizaron las operaciones, sino también con “una falsificación burda de mi firma”.

Entre los documentos, también figura el contrato de cuentas de participación mediante el cual Manrique autorizó a Corridori a actuar como ordenante de Manrique & Manrique a partir del 3 de diciembre de 2010. Pero lo cierto es que el italiano actuó como representante legal de la firma desde octubre de 2009 sin autorización, y con ello movió miles de millones de pesos sin que Manrique sospechara. Pero las pruebas no terminan ahí.

El ingeniero se reunió con Alessandro Corridori el 10 de noviembre, ocho días después de que la Superfinanciera tomara posesión de la comisionista, y grabó la reunión. En ella, el italiano aceptó haber falsificado la firma de Manrique, se disculpó con él por sus actos y dijo estar dispuesto a responder. El empresario además buscó enternecer a Manrique, diciéndole que dos días antes de la reunión intentó suicidarse, pero que no lo hizo porque sabía el daño que le había hecho a él y a la familia Manrique.

Hoy Alfonso Manrique está convencido de que Alessandro Corridori no era más que un títere de la cúpula directiva de Interbolsa, que logró manipular al italiano y convencerlo de hacer operaciones fraudulentas con las acciones de Manrique & Manrique y Cromas, “de lo contrario nunca le habrían hecho un préstamo por $86.000 millones sin ni siquiera pedirle garantías por el dinero”.

Aunque Alfonso Manrique es el principal afectado por la caída de Interbolsa, dice que conoce a varias personas que corrieron con la misma suerte que él en la comisionista, y que perdieron la mayoría de su patrimonio. Entre ellas figura incluso Gladys Corredor de Jaramillo, viuda de Luis Fernando Jaramillo, fundador de Odinsa y hermano de Rodrigo Jaramillo, quien antes de morir puso sus ahorros en la comisionista, con tan mala suerte que estos también fueron negociados con repos sin ninguna autorización de la familia.

“Poco a poco hemos venido enterándonos de cómo se hacían las cosas en Interbolsa. Estoy seguro de que apenas se está empezando a descubrir la verdad, y que falta mucho por venir”.

Grupo no usará más edificio de la calle 82
Como parte del proceso de liquidación que viene realizándose en la comisionista Interbolsa, el liquidador delegado por la Superintendencia de Sociedades, Pablo Muñoz, dio a conocer que los edificios en los que operaban las diferentes áreas del grupo financiero no le pertenecen sino que estaban en arriendo. Debido a esto, las operaciones de liquidación se trasladarán a una modesta oficina y además se despedirán cerca de 70 empleados que aún permanecían laborando en el grupo, pues ya no se requieren de sus servicios. Vale la pena recordar que entre las cuentas que no pagó el grupo Interbolsa en el mes que estuvo en proceso de restructuración se encuentra el arriendo de las diferentes oficinas con las que contaba la firma en la calle 82 y la calle 77, al norte de Bogotá.

Por otro lado, se conoció que la próxima semana en la Fiscalía General se realizarán las audiencias de varios implicados en el caso Interbolsa.

Las opiniones

Pablo Muñoz
Liquidador de Interbolsa s.a.

“Se necesita una auditoría forense, contratar gente especializada que haga el rastreo de los movimientos de dinero para tener una certeza del estado real del grupo”.

Luis Guillermo Vélez
Superintendente de Sociedades

“La sociedad deudora con posterioridad al inicio del proceso de reorganización no ha continuado con el desarrollo de su objeto social y además está en imposibilidad de hacerlo”.