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Relevo tranquilo en el Emisor

La Junta Directiva del Banco de la República dio a conocer su decisión más importante del año por medio de un sobrio comunicado anunciando el nombramiento de Juan José Echavarría como gerente general, en reemplazo de José Darío Uribe, para el período 2017-2021, a partir del 4 de enero.  Esa decisión colegial, adoptada de acuerdo al procedimiento reglamentario, da una clara señal de estabilidad y de continuidad en las directrices de la política monetaria y cambiaria.  Al mismo tiempo, constituye una manifestación de fortaleza institucional. 

 Son pocas las naciones emergentes en las cuales el gobernador del banco central concluye su mandato al completar doce años en el cargo.  Y son aún más raros los casos en los cuales el retiro del gobernador saliente y el nombramiento de su sucesor ocurren en forma diferente a la de una decisión del jefe de gobierno.  La independencia del Banco de la República, establecida por mandato constitucional, le ha servido bien al país.  El compromiso de los directivos del Banco con el objetivo de mantener una tasa de inflación baja y estable, cuenta con el respaldo de la opinión pública.  Tanto los voceros políticos como los agentes económicos concuerdan con los elementos centrales de la política monetaria: la inflación objetivo y la tasa de cambio flexible.  El sector empresarial toma decisiones de inversión bajo el entendimiento de que la tasa de cambio no se fija en la Casa de Nariño.

José Darío Uribe concluye su gestión en la gerencia del Banco y sale con las banderas desplegadas.  Está siendo despedido con los elogios que se merece, en su calidad de banquero central ejemplar.  Sus colegas en la Junta Directiva le han hecho el reconocimiento más elocuente al nombrar un sucesor identificado con su legado.  Como un gesto simbólico, para indicar que no habría una solución de continuidad, el nuevo gerente se presentó a la rueda de prensa convocada con motivo de su nombramiento, acompañado del gerente saliente.  

Juan José Echavarría es un destacado representante de la tecnocracia colombiana.  Llega a la gerencia del Banco por mérito propio.  Tiene amplia experiencia académica y profesional.  En la actualidad, es catedrático en el Colegio del Rosario  y miembro de la Junta Directiva de Ecopetrol, en representación de los accionistas particulares.  Se ha desempeñado como director ejecutivo de Fedesarrollo, como codirector del Banco de la República y como Viceministro de Comercio Exterior.  En esta capacidad, negoció varios  acuerdos de libre comercio.  Ha estado activo en temas cafeteros, industriales y energéticos.

Echavarría se sitúa en el mainstream de la política económica colombiana de los últimos años: gradualismo, disciplina fiscal y monetaria, inserción en la economía internacional, preferencia por la competencia empresarial y aversión a los monopolios.  Por sugerencia del profesor de Eafit, Carlos Enrique Vélez, Echavarría promovió la llegada a Bogotá de dos economistas prometedores.  Uno de ellos ingresó a Fedesarrollo como investigador. Posteriormente, el otro ingresó a Planeación Nacional. Sus nombres eran: Juan Luis Londoño y José Darío Uribe.