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La actividad económica del inicio de 2014 recibió el impulso proveniente de los meses anteriores. Así lo sugieren las ventas del comercio, el recaudo de impuestos de enero, las cifras sobre empleo y las encuestas de confianza empresarial y confianza de los consumidores. Los estimativos de crecimiento del PIB para 2014 se sitúan en un rango entre 4,5% y 5,0%. Aunque este desempeño sería ligeramente inferior al del Perú, se compara favorablemente con los crecimientos estimados para los demás países latinoamericanos.
Algunos de los factores que están impulsando la actividad económica pueden considerarse como la prolongación de tendencias anteriores. Entre estos pueden mencionarse el dinamismo de la construcción y de obras civiles, un nivel de inversión superior al 28% del PIB y una inflación baja. Algunos aspectos más recientes representan cambios de tendencia o fenómenos coyunturales. Tal es el caso de la corrección que ha experimentado la tasa de cambio, el incremento del precio internacional del café y la mayor demanda externa por bienes y servicios colombianos. Los precios de los commodities han dejado de caer. Los precios internacionales del carbón térmico empiezan a recuperarse.
Un factor al cual no se le suele asignar la debida importancia es la credibilidad que ha ganado la política económica. El régimen de inflación objetivo, la tasa de cambio fluctuante y la regla fiscal han contribuido a la estabilidad macroeconómica y a reducir la vulnerabilidad del país a choques externos. La confianza que genera la implementación de este esquema estimula la inversión y facilita el acceso a los mercados internacionales de capital. La colocación exitosa de bonos de deuda soberana por valor de US$2.000 millones, a 30 años de plazo y una tasa de corte de 5,6 % anual, es una muestra reciente de esa confianza.
El compromiso que ha demostrado el Banco de la República con el propósito de mantener el ritmo de inflación bajo y estable ha permitido sortear sin traumatismos la incertidumbre causada por la normalización de la política monetaria norteamericana.
El impacto que ha tenido el consiguiente cambio de dirección de los flujos de inversión de capital de portafolio ha sido relativamente modesto. Salvo un sobresalto imprevisto en el panorama internacional, es previsible que durante el transcurso de este 2014 el crecimiento de la economía colombiana se coloque en su trayectoria sostenible de largo plazo.
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