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La industria aseguradora colombiana: retos y perspectivas

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El año 2012 fue de incertidumbre en materia económica a nivel internacional. Aunque se esperaba que durante los primeros meses comenzara la recuperación económica mundial, los pobres resultados de los países desarrollados y la desaceleración de los emergentes derivó en un crecimiento moderado durante el primer semestre. Posteriormente, como consecuencia de la incertidumbre sobre el futuro de la Zona Euro y sobre la consolidación fiscal de los Estados Unidos, el tercer trimestre registró una fuerte desaceleración en la economía mundial para cerrar el año con un crecimiento cercano al 2.3%, según estimaciones del Banco Mundial. 

 
Como sería de esperar, la economía colombiana no fue ajena a dicha coyuntura externa y el tercer trimestre evidenció una desaceleración generalizada en todos los sectores. Según las últimas cifras disponibles, durante los primeros nueve meses de 2012 nuestra economía creció un 3,9%, frente a un 5,9% en 2011. Aunque la minería continúa siendo el sector líder, su tasa de crecimiento se redujo a la mitad de lo experimentado en 2011. El sector de la construcción, principalmente el de obras civiles, también mostró un lento crecimiento. Según el Gobierno Nacional, la economía se habría recuperado durante el último trimestre, estimándose como resultado un crecimiento del 4% para todo el 2012, en tanto que el Banco Mundial, con proyecciones más conservadoras, calcula que el país habría crecido un 3,5%. 
 
Durante 2012 la industria aseguradora registró ingresos de $16 billones por venta de pólizas, lo que representa un crecimiento anual de las primas emitidas del 13% nominal (10,6% real) que es más del doble del crecimiento de la economía. En línea con lo sucedido en la economía nacional y mundial, tanto el tercer trimestre como diciembre, registraron un crecimiento lento de la actividad aseguradora en comparación con los mismos meses de años anteriores. Este resultado ratifica que la actividad económica nacional es el principal determinante de la dinámica aseguradora. 
 
Al analizar el comportamiento por  ramos se encuentra que los de mayor crecimiento fueron el Soat, los seguros de incendio y terremoto, y los de responsabilidad civil, entre los seguros de daños. Por su parte, en los de vida los de mayor dinámica fueron los de vida grupo y algunos ramos de seguridad social, como riesgos laborales y el seguro previsional, aquel que contratan las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) para complementar con el capital requerido los ahorros de los afiliados para otorgar  una pensión en caso de invalidez, o a sus beneficiarios, en caso de muerte. Los ramos de menor dinamismo fueron aquellos donde la desaceleración de la economía tuvo mayor impacto como los seguros de transporte, asociados al comercio exterior, y los de automóviles por las menores ventas de vehículos  nuevos. Sorprende el crecimiento de las rentas vitalicias que ofrecen las aseguradoras a quienes se encuentran cotizando en una AFP y se pensionan, el cual obedece a un incremento en el número de pensiones de invalidez y sobrevivencia. El costo que provoca el incremento del salario mínimo en el cálculo de las reservas y primas hace que en el caso de vejez, el número de rentas vitalicias continúe a la baja. El buen comportamiento de los rendimientos financieros, consecuencia de la valorización de los títulos de deuda pública, así como el mejor desempeño de los precios de las acciones permitió al sector asegurador cerrar el año con utilidades por $1,1 billones. El crecimiento del sector asegurador  en el 2013 dependerá de la evolución de la economía nacional e internacional, del estímulo a las obras de infraestructura, así como de las reformas estructurales y leyes que se dicten en áreas como pensiones y salud.
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