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El informe de la Ocde sobre buen gobierno

El Presidente de la República, dentro de la organización de su Administración para el período 2014-2018, anunció la creación del Ministerio de Presidencia y para dicho cargo nombró al distinguido jurista, Néstor Humberto Martínez. Este nuevo cargo surgió de las recomendaciones de un estudio solicitado a la OCDE, organismo internacional de los países más avanzados al cual está aspirando ingresar Colombia. El Informe Colombia: La Implementación del Buen Gobierno tenía el objetivo de “aconsejar al gobierno de Colombia sobre cómo mejorar la capacidad de gobernanza”. Al respecto, cabe destacar que el concepto de gobernanza se refiere y viene utilizándose desde la década de 1990 para calificar la eficacia, calidad y buena orientación de la intervención del Estado. 

El Informe de la OCDE tenía, entonces, el propósito de asesorar al gobierno para mejorar su capacidad de fijar, dirigir, implementar y monitorear o hacer un seguimiento del desempeño de las estrategias nacionales del gobierno central, coordinar efectivamente con las autoridades sub-nacionales la fijación, implementación y monitoreo de su desempeño y vincular la implementación de las estrategias con las restricciones presupuestales. El estudio encuentra que la “gobernanza” en Colombia podría fortalecerse incrementando la capacidad institucional del gobierno central, para coordinar las operaciones del gobierno y vincularlas con la búsqueda de objetivos estratégicos a mediano y largo plazo y que también podría mejorarse la estrategia de comunicación efectiva del conjunto del gobierno para desarrollar mayores niveles de rendición de cuentas y transparencia, logrando así una mayor confianza en el gobierno. En el Informe se adelanta una revisión  en detalle la organización del Estado para la toma de las decisiones de las políticas públicas y el actual funcionamiento de la Presidencia de la República, de su organización interna con sus múltiples Consejerías, del rol del Secretario de la Presidencia, del Consejo de Ministros y del Consejo de Política Económica y Social CONPES, así como del rol de Departamentos Administrativos adjuntos a esta, como el Departamento Nacional de Planeación, y se evalúa su estructura y organización actual frente a los mejores estándares internacionales. 

El Informe concluye que hay un gran campo para mejorar “la gobernanza “en Colombia y adelanta recomendaciones concretas. Entre estas, la más importante era la creación de un cargo ministerial responsable de coordinar las operaciones cotidianas de gobierno. De hecho, este cargo es común en los sistemas presidenciales de América Latina y de la OCDE. Este ministerio, según el Informe, como de hecho se estableció en día pasados, podría estar ubicado en la Presidencia y su cargo denominado Ministro de la Presidencia. Asumiría la coordinación de las funciones cotidianas del gobierno, trabajando de cerca con el Ministro del Interior, responsable de la agenda legislativa del gobierno y de sus relaciones con el Congreso en nombre del Presidente, y coordinando la preparación e implementación de la estrategia de comunicaciones internas y externas del conjunto del gobierno. Más importante aún, este ministro, según la OCDE, desarrollaría sus funciones de manera permanente con el Presidente, con los ministros, con los jefes de Departamentos Administrativos y otras agencias gubernamentales para coordinar, secuenciar y gestionar el proceso de toma de decisiones del Gabinete en nombre del Presidente, garantizando la coherencia de las propuestas que se someten al Consejo de Ministros para impulsar la agenda cuatrienal del Presidente. Todo esto “suena muy bonito”, pero uno se pregunta, para el caso colombiano, ¿porque no se asignaron esas funciones al Vicepresidente? Esperemos que no haya un choque de trenes con Germán Vargas y con el Ministro de Hacienda, quién ha sido tradicionalmente el gran coordinador de la acción pública dentro del Ejecutivo.