Analistas

El envejecimiento y las pensiones

En estos días se viene desarrollando en Cartagena el Congreso Internacional Fiap- Asofondos donde se debaten, entre otros temas, la coyuntura macroeconómica, y lo relacionado con la seguridad social, y las pensiones, mediante la participación de reconocidos expertos internacionales y nacionales. Otro de los temas de importancia que también es objeto de análisis son las tendencias demográficas y las implicaciones económicas y sociales del envejecimiento de la población y su incidencia en las pensiones.
Respecto al tema caben precisar algunas cifras presentadas en el Congreso Fiap- Asofondos que permiten comprender la magnitud del problema y el reto pensional que ello implica. La población de 65 años y más a escala mundial pasará de representar 8,2% en 2015 a 16,0% en 2050. En América Latina, la población de 65 y más en 2050 ascenderá al 19,4% del total. Esta situación refleja los aumentos de la expectativa de vida al nacer, la cual se ha incrementado 24 años entre 1950 y 2015 o sea cuatro años por década y se proyecta que alcanzará 78 años hacia 2025.

En el caso de Colombia, la participación de la población de 65 años se proyecta que alcanzará 21% en 2050. Los demógrafos resaltan que Colombia, en este momento, está en el período de desarrollo de su “bono/ventaja demográfica”, lo que implica que una proporción alta de su población está en edades productivas y que la nuestra no es todavía una población envejecida. Asimismo, argumentan que para aumentar el número de cotizantes al sistema pensional hay que formalizar el mercado laboral a toda costa y que no hacerlo es desperdiciar el bono demográfico. Esto mejorará la calidad de vida de los pensionados, pero también de las generaciones subsiguientes. Asimismo, recomiendan, de manera particular, estimular la participación laboral de las mujeres y aprovechar lo que denominan el bono de género.

También cabe resaltar que el Congreso Fiap- Asofondos es ocasión única para escuchar los planteamientos de los candidatos presidenciales en torno a la conveniencia de adoptar una reforma pensional y las características o rasgos que esta deberá tener. La importancia de la reforma se evidencia, como lo sostiene el Informe de la Comisión de Gasto Público, cuando se tiene en cuenta que el gasto público en pensiones alcanza 3,9% del PIB o sea que asciende al 25% de los ingresos fiscales totales del Gobierno Nacional. De no adelantarse una reforma, la cobertura en pensiones se reduciría al pasar del 37,3% en 2013 al 17,6% en 2075 y las dificultades de la sostenibilidad financiera del sistema se exacerbaría con el envejecimiento de la población que llegaría, como se anotó arriba, a 21% en 2050. ¿Qué tipo de reforma al régimen de pensiones necesita Colombia? Al respecto, en días pasados ya se han comenzado a escuchar planteamientos por parte de los Presidenciales en esta materia, donde parece existir un consenso en que si se requiere la formalización laboral y una reforma pensional que conlleve a mayor cobertura, a lograr la sostenibilidad financiera del sistema y a eliminar la competencia entre los régimen de prima media y de capitalización. Esperemos que la reforma pensional sí resulte ser finalmente una prioridad efectiva del nuevo Gobierno.