.
Analistas 19/09/2026

El Homo relationalis

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group
Síganos y léanos en Google Discover

La preocupación ya no es la inteligencia artificial pudiera ser más inteligente que los humanos. Algunos científicos y empresarios advierten sobre escenarios en los que la IA fuera de control podría poner en riesgo a la humanidad. Pero el problema se está debatiendo desde el lugar equivocado.

La inteligencia artificial cada vez aprende más rápido y responde en segundos, procesando millones de datos, encontrando patrones imposibles para el cerebro humano, escribe, calcula, diagnostica, programa y aprende a una velocidad insuperable. Cada semana aparece una nueva demostración de su capacidad… hasta dónde llegará?

Nos enseñaron que somos homo sapiens: el hombre que sabe. El nombre que sabía acumular conocimiento, pero hoy una herramienta puede almacenar y procesar mucho más conocimiento que cualquiera humano. Puede encontrar en segundos información que a las persona le tomaría años para encontrarla y estudiarla.

Qué nos hace superiores? Los principios, la cultura, el criterio y las consecuencias de lo que hacemos con la información y para qué la utilizamos.

Una máquina puede concluir que hacer con la información, pero no por qué hacerlo. Puede encontrar la solución más eficiente, pero no decidir por sí misma si esa solución es justa. Puede escribir sobre el amor, describir el dolor o explicar la solidaridad, pero no sentirlos. El ser humano sí.

Tenemos principios, ética, criterio, conciencia, sentimientos, cultura, memoria y propósito. Podemos equivocarnos, arrepentirnos, perdonar y cambiar. Podemos sacrificar nuestro propio interés por alguien que lo necesita. Podemos hacer algo bueno sin esperar una recompensa… sobre todo, podemos servir.

Ha llegado el momento de complementar al homo sapiens con una definición que describe mejor aquello que ninguna tecnología puede sustituir: el homo relacional. El hombre necesita a los otros de su especie para ser feliz.

La pandemia nos lo recordó de la manera más dolorosa, el aislamiento convirtió la pantalla en ventana, oficina, aula, supermercado, consultorio y, muchas veces, en sustituto de la conversación y la prótesis para demostrar el amor. Sin embargo nos volvió adictos.

La paradoja es inmensa pues entre mientras la tecnología hace cada vez más fácil contactarnos, necesitamos mas capacidad de comunicarnos; mientras las herramientas IA producen respuestas cada vez más completas, necesitamos más criterio para volver a hacer buenas preguntas; mientras las IA aprenden a imitar las emociones humanas, nosotros debemos recordar cómo sentirlas y convertirlas en realidades.

No necesitamos ganarle a las IA en memoria, cálculo o velocidad. Esa competencia está perdida antes de comenzar. Necesitamos ser mejores en aquello que nos hace humanos.

Tener propósito, elegir con criterio, actuar con ética, amar sin límites, perdonar con el alma, cuidar y cuidarnos, crear vínculos auténticos, asumir responsabilidades… y servir sin interés.

Ha llegado el momento de dejar de pensarnos únicamente como Homo sapiens y reconocernos también como Homo relationalis.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 18/09/2026

Crecer para salir de la pobreza

Colombia no saldrá de la pobreza si no logra producir más, generar empleo y crear riqueza. Para conseguirlo, debe priorizar sectores estratégicos y sostener una visión de largo plazo

ÚLTIMO ANÁLISIS 17/09/2026

No se lo merecen

Colpensiones calcula la pensión, por regla general, con el promedio de los últimos diez años de cotización. ¿El resultado? Un incentivo perverso

ÚLTIMO ANÁLISIS 17/09/2026

Petróleo caro, alivio fiscal limitado

Para las cuentas de la Nación, altos precios del petróleo tienen un doble filo. Por un lado, aumenta los ingresos fiscales provenientes del sector petrolero, por el otro, eleva las obligaciones del Fepc