Analistas

Las máscaras y el ego en la oficina

GUARDAR

Pilar Ibáñez

En casi todas las oficinas se celebró el día de Halloween, un día de celebración y diversión. En este artículo no hablaré de la importancia de este tipo de actividades para sacar por un momento del contexto a las personas de la oficina, como una especie de pausa activa, lo cual es importante y necesario, sino que me centraré en las máscaras que todos los días muchos llevan a la oficina, máscaras creadas por el ego, la sociedad y la cultura, cómo identificarlas y trabajarlas para que no creen un ambiente de horror en la oficina.

Hace poco escuché a alguien decir, “es importante en la vida tener una alta autoestima y un ego bajo”. En las oficinas muchas veces se concentran dos tipos de personalidad, a saber: personas con baja autoestima que se dejan pisotear por los demás, y otros también con baja autoestima pero que su reacción es disfrazarse detrás de la máscara del ego.

Comparto con ustedes cinco preguntas que ayudan a la identificación de estas personas. Primero, ¿siente que los demás le pasan por encima y no lo valoran?; segundo, ¿duda de que sea capaz de lograr sus metas y sueños?; tercero, ¿le es difícil sacar tiempo para sí mismo y disfrutar la vida?; cuarto, ¿le da miedo expresar sus ideas o qué piensen los demás de usted?; quinto ¿le cuesta mucho decir no? Si respondió sí a más de tres preguntas es posible que tenga que trabajar mucho en la autoestima y auto confianza, dos características que son importantes para poder ejecutar proyectos, tomar excelentes decisiones, resolver conflictos, innovar, crear y crecer.

Por otra parte, es también importante identificar si se tienen “psicópatas” en su equipo, de acuerdo con el doctor Iñaki Piñuel, los psicópatas no son aquellos que vemos en películas como el “Guasón” los cuales existen, pero son contados y evidentes. Sino aquellos con personalidad difícil, gran ego y narcicismo, lo cual lleva a que el clima laboral sea terrorífico que, muchas veces puede terminar en problemas de acoso laboral.

Algunos rasgos de este tipo de personas. Primero, monopolizan el tiempo de la gente, creen que la única agenda es la suya, y quien trabaje para ellos debe acomodarse a su parecer, ya sea que llame a las dos de la mañana, o el fin de semana. Segundo, crean codependencia entre el equipo, llevan a su equipo a personas que si no trabajan para él de la forma en la que les parece nunca crecerán profesional y personalmente, hacen creer a sus víctimas que se trata de una especie de Dios quien otorga ascensos o los mantiene en el cargo. Tercero, algunos son “encantadores” al principio, en la medida en que la persona al principio se siente muy cómoda en trabajar con él, pero una vez siente que su víctima ha caído en la red, les pone trabajo en exceso, fuera de horas laborales, hasta la fatiga, quintándoles toda la energía, la víctima siempre se queda con la buena versión de este tipo de persona y esa es la razón por la que se mantiene allí.

Para la salud mental de todas las personas en un ambiente de trabajo, hacer una buena observación de los tipos de personalidades que están en la organización, determinar quiénes son agentes de buena vibra, quiénes están siendo explotados y, quiénes deben salir de allí por ser tóxicos. Queremos oficinas creativas, sanas, innovadoras y gente feliz en la vida y en el lugar de trabajo.

Necesitamos un país con gente sin ego pero con una excelente autoestima y auto confianza.

Más columnas de este autor
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés