Analistas

El falso populismo de Trump, ahora expuesto

New York Times

Pero todo mundo también sabe que empezar la era legislativa de Trump con el fracaso de su rechazo al Obamacare dañaría profundamente al presidente. Nadie cree lo que dice el Sr. Trump, pero si ni siquiera puede lograr que el Congreso le apruebe iniciativas de ley, la gente va a dejar de tener miedo. Así que su administración va a recurrir a todo lo que pueda.

¿Por qué están teniendo tanto problema los republicanos? Reformar el sistema de salud es difícil; ¿pero por qué los demócratas pudieron lograr la aprobación de la Ley de Servicio Médico Accesible, para empezar? Estoy viendo que se habla mucho sobre la incapacidad de Paul Ryan, presidente de la mayoría en la Cámara de Representantes, y sobre la falta de preparación de los republicanos en comparación con Nancy Pelosi, la ex presidente de la mayoría de la Cámara de Representantes, y los demócratas en 2009, y todo eso es cierto. Pero hay una pregunta más fundamental: ¿A quién se está sirviendo?

El Obamacare ayudó a mucha gente a costa de una minoría chica y afluente: básicamente, impuestos a 2% de la población cubrieron a mucha gente.

El Trumpcare revertiría eso, afectando a mucha gente (mucha de la que votó por el Sr. Trump) para recortar los impuestos a un puñado de gente rica. Esa es una diferencia que va más allá de la estrategia política.

Otra forma de decirlo es que el Obamacare fue y es una ley verdaderamente populista, mientras que el Trumpcare es antipopulista. Y eso se refleja en los problemas legislativos de éste último.

Y pese a ello: el Sr. Trump, de hecho, efectivamente se quedó con los votantes blancos de clase trabajadora, quienes pensaron que estaban votando por un populista. Los demócratas, quienes hicieron mucho por esos votantes, no recibieron ningún crédito por ello; los blancos de zonas rurales, en particular, quienes se beneficiaron enormemente con el Obamacare, apoyaron abrumadoramente al hombre que podría destruir su servicio médico.

Esto coincide con un artículo importante publicado recientemente por Zack Beauchamp, de Vox (léalo aquí: bit.ly/2nvY0zI), sobre el grado impactante con que la economía de ala izquierda falla, en la práctica, para contrarrestar el populismo del ala derecha. ¿Por qué?

La respuesta, presumiblemente, es que lo que llamamos populismo realmente son en gran parte políticas de identidad blanca, que no pueden abordarse prometiendo beneficios universales. Entre otras cosas, estos votantes “populistas” ahora viven en una burbuja mediática, informándose de fuentes que juegan con sus deseos de políticas de identidad, lo que significa que incluso si se les ofrece algo mejor, no lo van a querer escuchar ni lo van a creer.

Con seguridad, muchos (si no es que la mayoría) de lo que ganaron cobertura médica gracias al Obamacare no tienen idea de lo que ha pasado.

Dicho lo anterior, quitarle los beneficios a esta gente probablemente captaría su atención, e incluso podría abrirles los ojos para que vean el grado en que están sufrimiento para recortarles los impuestos a los ricos.

En Europa, los partidos de ala derecha probablemente no enfrentan el mismo dilema; predican la social democracia “herrenvolk”; un Estado benefactor, pero solo para gente parecida a uno. Sin embargo, en Estados Unidos el “Trumpismo” es un falso populismo que apela a la identidad blanca, pero de hecho sirve a los plutócratas. Esa contradicción fundamental ahora es evidente.