Analistas

Discutiendo sobre una burbuja inexistente

Noah Smith, un mejor ser humano que yo, recientemente se abrió paso entre una queja anti Krugman y encontró un detalle interesante: la afirmación de que el dinero es una burbuja.

“¿El dinero fundamentalmente no vale más que el papel sobre el que está impreso (o los bytes que lo contabilizan en un disco duro)?”, escribió el 21 de octubre el Sr. Smith, profesor asistente de Finanzas del Colegio Stony Brook. “Es una pregunta profunda e interesante. Pero mi respuesta es: no”, afirmó.

No lo es, por supuesto, pero mi explicación del por qué es un poco distinta de la suya, y tiene implicaciones más amplias. Empezaría preguntando qué queremos decir cuando hablamos de burbujas. Básicamente, sostendría, queremos decir que la gente está basando sus decisiones en creencias sobre el futuro que se basan en experiencias recientes pero que no pueden cumplirse. Por ejemplo, la gente compra casas porque espera que su precio siga creciendo a un ritmo que eventualmente hará que nadie se compre una por primera vez.

Las burbujas no tienen que involucrar precios. Puede haber un auge local de construcción motivado por un crecimiento rápido en la población y empleo de un área, cuando el principal motor de ese crecimiento rápido es … el auge local de construcción, que eventualmente se colapsará cuando se construyan bastantes casas. El punto es que, independientemente de si los precios están involucrados, las expectativas de los individuos suman una imposibilidad agregada.

Esto se parece mucho a lo que sucede en un esquema piramidal, donde la gente depende de un número siempre creciente de suscriptores nuevos – estos planes están condenados al desastre cuando se agota la reserva de incautos potenciales.

En ese sentido, ¿el dinero fiduciario es una burbuja? Para nada. Es cierto que los pedazos verdes de papel no tienen valor intrínseco (excepto que pueden usarse para pagar impuestos, cosa que de hecho es importante), así que mi disposición a aceptar papel verde se basa exclusivamente en mi creencia de que, a la vez, puedo dárselo a alguien más. Pero no hay nada que evite que el proceso de circulación monetaria dure para siempre.

Entonces, ¿qué es el dinero fiduciario? Es, como lo dice el economista Paul Samuelson, un “artilugio social”. Es una convención que funciona siempre que el futuro sea como el pasado. Obviamente, estas convenciones pueden romperse – pero entonces lo mismo puede pasarle a los derechos a la propiedad. De hecho, se podría sostener que casi todos los activos de una economía moderna deben su valor a la convención social; los pedazos verdes de papel pueden perder su valor, pero entonces lo mismo podría pasarle a cualquier documento en papel, que, después de todo, sólo vale algo porque la ley lo dice – y las leyes pueden abrogarse.

Y una vez que se entiende que una convención social no es lo mismo que una burbuja, varias falacias relacionadas encajan.

Tomemos por ejemplo la afirmación común de que el derecho al Seguro Social es un esquema piramidal porque el sistema realmente tiene pocos activos. Es cierto que el Seguro Social principalmente es un sistema donde cada generación paga la jubilación de la generación previa. Pero al igual que la circulación monetaria, este proceso puede durar por siempre, no tiene nada de insostenible (sí, la demografía, pero eso tiene que ver con el nivel de impuestos y beneficios, no con la naturaleza fundamental del esquema). Entonces, no tiene nada de piramidal-

Una reflexión final: la noción de que debe haber una fuente “fundamental” del valor del dinero, aunque es un tropo del ala derecha, tiene un fuerte parecido familiar con la teoría marxista del valor del trabajo. En cada caso lo que la gente pasa por alto es que el valor es una propiedad emergente, no una esencia: el dinero, y de hecho todo, tiene un valor de mercado basado en el papel que juega en nuestra economía.

Alto total.