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Analistas 13/09/2019

¿Periodistas o influenciadores?

Leonardo Gómez Jiménez
Profesor de Medios Digitales

Lo más preocupante de la crisis del periodismo, es que los ciudadanos pretendan reemplazarnos por quienes se autodenominan influenciadores. ¡Por favor querido lector! El más perjudicado será usted mismo. Veamos tres grandes diferencias entre unos y otros:

La pauta: Los medios viven de la pauta: Sí. Y los influenciadores también. La gran diferencia es que en las empresas informativas hay un equipo comercial y un equipo periodístico independiente. Por supuesto que existen intereses económicos porque los medios deben ser financieramente viables, pero es evidente, y doy fe de ello, que aunque debemos trabajar en llave, los periodistas NO recibimos órdenes del área comercial. Ha pasado que mientras en una página de periódico se está hablando de la sanción a una compañía, en la página siguiente aparece un aviso de la misma empresa destacando sus bondades. Pasa. Así el área comercial se pare de cabeza, pasa porque el jefe de redacción así lo decidió. Eso jamás va a pasar con un influenciador porque él mismo cumple las veces de periodista y vendedor. El contenido que genere depende de él, no hay consejos de redacción ni debates éticos, ni un director que dé su vida con tal de defender la verdad. El influenciador vive de las marcas y va a promover sus productos porque le están pagando. Punto.

El ego: Ambos pueden tener un gran ego. Pero, sin duda, la diferencia es que el periodista trae en su ADN que lo importante no es él, sino la noticia. Que el protagonista en una entrevista es el entrevistado, no quien pregunta. Que la verdad se muestra con hechos, con cifras, con testimonios de otros, con declaraciones de los expertos. Los influenciadores centran todo en ellos mismos. Ellos son los protagonistas. Ellos son la fuente, el medio, el hecho y el testimonio. No hay contrastes. Lo que dicen, lo venden como verdades irrebatibles absolutas. Y las nuevas generaciones se están acostumbrando a consumir ese tipo de información y a ser absolutamente radicales y necios con sus posturas.

La verdad: Si los medios desaparecen y ahora solo seguimos influenciadores, ¿cómo sabremos qué es la verdad? ¿cómo estaremos enterados de asuntos básicos como la fecha de elecciones, el alza de impuestos o qué celular es mejor? ¿Cómo, si toda la información se convierte en simples comentarios basados en experiencias personales o en comentarios pagos para recomendar un producto? Los medios de comunicación cumplen la función de informar datos relevantes para la sociedad, así no sea información atractiva comercialmente, algo que no harán los influenciadores.

Los periodistas y los medios hemos cometido infinidad de errores sin ninguna duda. Pero borrarnos del mapa será un error que le costará a la sociedad entera. No se trata de defender el poder ni las chequeras de los dueños de los grandes medios. Se trata de defender el derecho a la información, a la pluralidad y a la verdad.