.
Analistas 29/07/2021

La devaluación del peso

José Ignacio López
Director Ejecutivo Investigaciones Económicas en Corficolombiana

La debilidad del peso colombiano está presente de nuevo. La tasa de cambio superó hace pocos días el nivel de $3.900. Buena parte se explica por la fortaleza del dólar a nivel internacional, en un contexto donde la incertidumbre ha vuelto a tomar la silla de conducción debido a la proliferación de la nueva variante Delta. Varias economías que estaban listas para una reapertura han visto truncados sus planes, con un rebote importante en el número de casos.

El indicador DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a otras seis monedas referentes como el euro, el yen o la libra, se encuentra en niveles máximos para 2021. Por su parte, los Tesoros de EE.UU. a 10 años se han apreciado, con una tasa que ha pasado del 1,62% al 1,24% entre junio y julio, reflejando el apetito de los inversionistas por activos refugio.

La devaluación del peso, no obstante, ha sido más pronunciada que la de otras monedas emergentes, y se ha dado a pesar del buen momento del petróleo y el café en los mercados internacionales, así como del repunte significativo de las remesas que llegan al país.

En el centro de la devaluación del peso frente a sus pares se encuentra el aumento de la prima de riesgo de Colombia asociado a la pérdida del grado de inversión. En lo corrido del año los CDS a 10 años, una medida que muestra la prima que están dispuestos a pagar los inversionistas por cubrirse frente al riesgo de incumplimiento de pago en los títulos soberanos de nuestro país, han aumentado 63 puntos básicos, un incremento solo superado por Turquía. En la medida que el Gobierno logre una rápida aprobación de la reforma tributaria, cerrando el capítulo de la incertidumbre asociada a su trámite legislativo es probable que veamos estabilidad en las primas de riesgo y con dicha calma, un respiro para la moneda local.

Otro factor importante en la devaluación del peso frente a otras monedas emergentes tiene que ver con el nivel de las tasas de interés de política monetaria. Si bien todas las monedas de países emergentes se han debilitado en los últimos días frente al dólar, aquellos países que han iniciado el proceso de normalización en su política monetaria, como Brasil o Rusia, han sido más resilientes a la mayor aversión al riesgo de los inversionistas.

Todo apunta a que Colombia iniciará prontamente el proceso de normalización de tasas de interés de política, con un aumento del nivel actual de 1,75% hacia niveles de 2,25%-2,50% antes de finalizar al año, con eventuales decisiones en septiembre, octubre y diciembre. Este proceso de normalización tendrá lugar en un ambiente de presiones inflacionarias. Es previsible que en los próximos meses la inflación este muy cerca, o incluso por encima, del techo del 4% fijado por la autoridad monetaria. Adicionalmente, el aumento de la prima de riesgo del país deberá ser considerado por el Banco de la República a la hora de analizar el anclaje de expectativas, la consistencia de las cuentas macroeconómicas y la tasa neutral de política monetaria.

En la medida que el proceso de normalización monetaria avance, y la incertidumbre de corto plazo relacionada con la reforma tributaria se resuelva, es probable que el peso colombiano busque un nivel cercano a los $3,730, consistentes con los actuales niveles del índice DXY. Y si la incertidumbre global también cede en los próximos meses deberíamos ver el peso a niveles de $3,620.