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Payback: te llamo de pa´atras

Esta semana el ministro TIC David Luna, abrió un debate sobre la posibilidad de que Colombia vuelva a tener las cláusulas de permanencia en los planes de los operadores celulares. En sus diferentes entrevistas en medios, Luna fue explícito en señalar que es una opción para el usuario y no una obligatoriedad, intentando dar nuevas opciones de obtener teléfonos inteligentes con mecanismos de pago razonables, dado el alto nivel de tasa de cambio con el que convivimos. Algunos periodistas y, en general usuarios, interpretaron el mensaje como algo que volvía de manera obligatoria para los operadores, situación que sería complicada ya que es regresar al otro extremo de la mesa de juego. 

La intención del gobierno es buscar mayor penetración y uso de las redes 4G y con el sistema actual, los usuarios de estratos socioeconómicos menos favorecidos difícilmente acceden de manera legal a los teléfonos inteligentes modernos y sofisticados, donde se aprovecha mucho más la navegación y servicios de voz. 

En las áreas de costos y finanzas de las compañías celulares se trabajan los análisis bajo el concepto de “payback”. Payback no es otra cosa que el tiempo (en número de meses) de recuperación de la inversión que hace la compañía en cada usuario. El cálculo exacto mide los meses, dividiendo el valor total de la inversión sobre la utilidad operacional mensual que genera el plan pospago o prepago. La eterna discusión es si en la inversión se debe cargar el costo de inversión en la red incluida su depreciación, o sólo se deben incluir los costos variables como publicidad, servicio al cliente, facturación y en general el servicio de operar un plan. 

Cuando nos remontamos al marco legal que estaba vigente hasta hace dos años, dentro del payback, necesariamente se incluía el valor de los teléfonos, donde se subsidiaba un alto porcentaje. La mayoría de líneas pospago se “pagaban” en menos de 24 meses, al no incluir la totalidad del costo de la terminal. Esto llevaba a que existieran planes con cláusula de permanencia a dos años, donde el operador recuperaba una parte del valor invertido en el teléfono. Con el cambio de norma, los operadores tuvieron un margen importante para poder bajar tarifas, lo cual se viene observando de los estudios periódicos de la CRC.   

Hoy con portabilidad numérica existen fenómenos como el usuario que compra un teléfono al operador o a un tercero, sin cláusulas, se cambia de operador en pocos meses y luego deja vencer la cartera que debe del valor del teléfono. En algunas ocasiones el teléfono se vende al mercado secundario, en otras se reporta como robado y todo esto suma al mercado ilegal donde algunos aparatos terminan exportados como remanufacturados a otros países.

Las tres compañías tienen opiniones ligeramente diferentes sobre la propuesta. Juan Carlos Archila presidente de Claro señala que es importante que un estado mantenga reglas de juego estables, ya que ellos hicieron un plan de negocios durante la subasta de 4G que ahora se vería afectado. Otro punto que han solicitado es dentro de la nueva subasta de espectro de 700MHZ que les permitan cumplir con indicadores de calidad liberando topes de espectro. Ha trascendido que la posición interna de Movistar es que permitir cláusulas de nuevo, le daña el negocio a las grandes superficies que hoy venden celulares como Fallabella, Éxito, Cencosud, Panamericana y demás. La eliminación fue positiva pues le permitió al mercado concentrarse en el servicio, ampliando la oferta de voz y datos. Lo que si se requiere es una medida urgente para reglamentar el tema de cartera. Esteban Iriarte presidente de Tigo-Une señala que ellos lo verían como una oportunidad comercial importante, ya que abre el abanico de ofertas dando al usuario final más opciones para que puedan acceder a las nuevas tecnologías con precios mucho más razonables. Se abre un debate que ojalá beneficie a los usuarios. Hay que medir el payback del consumidor también.