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TRIBUNA UNIVERSITARIA 21/05/2026

La pensional del Tigre

Jerome Sanabria
Estudiante

En septiembre de 2025, mientras estaba en Barranquilla, conocí a un precandidato presidencial que, apenas me saludó, me dijo: “La genio de las pensiones”. Después de conversar diez minutos con él y darme cuenta de que para ambos era prioritario el ahorro individual, me convencí de que iba a ser mi candidato. Les hablo de Abelardo de la Espriella.

Desde ese momento empezamos a trabajar en lo que sería su propuesta en materia pensional y hoy quiero presentárselas. Después de un gobierno que se ha encargado de destruir todos los incentivos para el ahorro mediante una reforma pensional confiscatoria, que deja a la clase media y a los más pobres sin poder ahorrar para su vejez y le quita a mi generación la posibilidad de tener una pensión, teníamos que actuar.

Creemos en la libertad individual, en la propiedad privada y en la responsabilidad personal, y en que el ahorro individual es la única forma real de lograr una pensión. Y, para blindarlo, haremos una contrarreforma pensional.

Empezaremos por desmontar el más cruel de los pilares de la reforma de Petro: el semicontributivo. Ese pilar le roba la devolución de saldos a millones de colombianos que no llegan a las semanas requeridas para pensionarse y los condena a recibir, tres años después de la edad de pensión, una chichigua vitalicia que puede empezar en $82.000 mensuales y que terminará confiscada por Colpensiones cuando el afiliado fallezca, evitando así que sus recursos se hereden a su familia.

Nuestra propuesta es clara: hacer que el pilar semicontributivo vuelva a ser completamente opcional. Que cada afiliado pueda elegir si quiere acogerse a una renta vitalicia o si prefiere recibir la devolución de saldos a la que tenía derecho con la Ley 100.

Sobre esa devolución de saldos, que es propiedad privada de cada afiliado, nuestra contrarreforma no solo la garantiza, sino que además amplía las opciones para acceder a esos recursos antes de la edad de pensión en tres casos específicos: 1. Cuando el afiliado tenga una enfermedad terminal. 2. Cuando se radique en otro país y lo demuestre debidamente. Y 3. Cuando necesite su ahorro pensional para costear un tratamiento de salud que no esté cubierto por el Pbs.

Pero el punto central de nuestra contrarreforma pensional es hacer que el pilar contributivo -ese que nos obliga a cotizar en un sistema fracasado como Colpensiones- deje de ser obligatorio. Devolverles a los colombianos la posibilidad de elegir dónde ahorrar para su vejez. Si quieren hacerlo en una AFP, que lo puedan hacer sin ningún límite; pero, si quieren cotizar en Colpensiones, se mantenga allí el umbral de 2,3 salarios mínimos.

Esto garantiza que el sistema no siga cargándose de pasivo pensional a causa de las megapensiones y le da garantías a mi generación de que no tendremos que cargar con una deuda ajena en la vejez.
Todo esto, teniendo en cuenta que lo más probable es que la reforma de Petro siga en pie. Pero, en caso de caerse, propondremos hacerle una modificación esencial a la Ley 100 que migre todo el sistema al ahorro individual.

Si usted quiere salvar su ahorro y defender el futuro pensional de mi generación, vote por nuestro equipo. Vote por el Tigre.

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