El empleado más caro de algunas compañías no es el ejecutivo mejor pagado ni el ingeniero más especializado, sino que está siendo un conjunto de servidores procesando millones de tokens por minuto
Durante buena parte del siglo XX, la concentración urbana respondió a razones evidentes. Las empresas necesitaban proximidad física a proveedores, clientes, universidades, entidades financieras y mercados laborales amplios