No se trata solamente de ganar las batallas política y económica, sino también las batallas cultural y del lenguaje, con el propósito de recuperar lo perdido y construir un país mejor
No se trata de uniformarnos ni de convertir el país en una tribuna: se trata de saber hacia qué arco jugamos. La Copa dura una noche; actuar como equipo puede cambiar una generación