Analistas

Una esperanza llamada Asela

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Guillermo Cáez Gómez

Mucho se ha hablado este año sobre el emprendimiento y el mejoramiento de las condiciones para hacer empresa en Latinoamérica, pero muy poco hemos avanzando. Países como Chile han hecho más por recorrer este camino pero otros nos encontramos más rezagados respecto al cambio necesario para generar nuevas dinámicas de mercado.

No podemos ser ajenos a que hay un problema regional, con el estado actual de las cosas, y mundial sobre la percepción de quienes han asumido las riendas de los países, para llegar a la conclusión evidente de que las personas, sobre todo las nuevas generaciones, se cansaron de políticas públicas que no son diseñadas ni pensadas para las necesidades de los ciudadanos y sí más bien para el interés particular de unos pocos.

Hechos como los vividos en Francia, con los chalecos amarillos, en Argentina, en Bolivia y en Chile nos deben hacer tomar mejores decisiones de cara al futuro económico y político de nuestros países, los cuales son caldos de cultivos de inconformidades por la falta de oportunidades propias de la desigualdad. Como respuesta a estos fenómenos y con el propósito de luchar en conjunto para cambiar radicalmente las condiciones para emprender, nos unimos siete países y cerca de doscientos mil emprendedores representados por cada una de las asociaciones, para hacer que la región vuelque los ojos hacia una nueva forma de ver las cosas y entienda que el emprendimiento puede ser la causa que logre las transformaciones necesarias para cambiar el mundo.

Desde ayer volvemos a reunirnos en Asela y de nuevo en Santiago de Chile -justo en medio de una crisis en este país- con un solo propósito y la idea resiliente de lograr unidos el cambio que tanto necesitan nuestras economías, para adaptarse a nuevas generaciones de empresarios que pueden generar los espacios necesarios para las transformaciones sociales y la búsqueda de condiciones de equidad de mercado.

Desde Asela estamos convencidos de lo potente que es el emprendimiento y lo que puede aportar para la construcción de un consenso colectivo y la oportunidad que significa en este momento de coyuntura, cuando se necesita gallardía para representar los intereses de aquellos que tradicionalmente no han tenido una voz que haga valerlos. Para eso estamos conformándolo, y es nuestra obsesión abrir el camino para que quienes han depositado su confianza en nosotros vean en estas nuevas organizaciones una representatividad que permita ganar el pulso y lograr que muchas generaciones hagan realidad sus proyectos de vida de forma digna y con condiciones propias para el crecimiento personal, financiero, social y político que tanto necesitan nuestros países.

Para poder lograr estos cambios, necesitamos de cada uno de los que no se siente representado por el establecimiento tradicional y vea en nosotros, los emprendedores, la fuerza transformadora que con su apoyo multiplique el impacto social que podemos generar cuando unimos fuerzas para un solo propósito. Nuestra misión es la de ustedes, por eso estaremos anunciando desde lo regional cuál será la estrategia para afrontar los retos que se nos están presentando y darles paso a las soluciones disruptivas para adecuar el mundo a esta nueva perspectiva social, económica y política. Es nuestro momento y no vamos a defraudarlos.

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