Analistas

¿Estado en pro del emprendedor?

Por esta época se habla mucho de la importancia e impacto que puede generar el emprendimiento para la economía de un país, sin embargo, así como se habla se desconocen las iniciativas públicas que quieren promover dentro del territorio colombiano la actividad de los emprendedores. En una columna que publiqué hace pocos días, referente a la problemática que ha generado la plataforma Uber al interior del gobierno, destaqué la labor que está haciendo el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en cabeza de David Luna, con respecto al emprendimiento digital y las contradicciones al interior del gobierno en cuanto a la política pública de emprendimiento. 

Si bien es cierto que en algunos sectores del gobierno -en especial de quienes se encargan de administrar los recursos de la nación- se ha creído que el gasto público en ecosistemas emprendedores es dinero desperdiciado, esta actitud ha generado que quienes decidieron luchar por apoyar al emprendimiento tengan muchas veces que librar batallas titánicas para lograr poner la lupa sobre estas iniciativas. Sin embargo, me propongo demostrar, con algunas cifras que por el contrario, debe volcarse la mirada a los emprendimientos como alternativa para generar oportunidades y dinamismo económico. 

Debo decir que, contrario a mis expectativas, el ministro David Luna ha demostrado con creces ser uno de los abanderados del emprendimiento con el programa Apps.co, que desde el año 2012 con sus cifras y recursos limitados nos permite saber cuál es la locomotora que realmente debemos poner a funcionar. Según cifras de MinTic, a la fecha se ha hecho acompañamiento a cerca de 1.288 emprendimientos, de los cuales se han formalizado 322 empresas y han generado la no despreciable cifra de 1.076 empleos. Otro ejemplo: en el primer semestre de 2016 los emprendimientos digitales apoyados por este ministerio vendieron entre 100 mil a $500.000 millones anuales. 

Algunos dirán que los emprendimientos tienen la fragilidad de no poder generar un punto de equilibrio y están expuestos a reglas del mercado que en algunos casos desfavorecen su desarrollo y consecución de recursos. A pesar de estos grandes obstáculos y la determinación del equipo de Apps.co, vemos como tres de cada cuatro emprendimientos digitales que son apoyados por este programa logran generar la anhelada estabilidad en el mercado, que les permite convertirse en fuente de ingreso para la economía del país, alternativa para lograr desarrollar un proyecto de vida y olvidar a la violencia como medio para lograr satisfacer sus aspiraciones. 

A pesar de lo motivante que pueden parecer estas cifras y de la gran labor del ministro Luna y su antecesor en este sentido, el panorama no es del todo alentador para los emprendedores colombianos. La primera barrera que se encuentran en el mercado es la de un estado indiferente frente a las pequeñas iniciativas que no ha generado una hoja de ruta en materia tributaria que le permita librarse de cargas para generar desarrollo de proyectos de emprendimiento y la destinación de recursos públicos para agregarle valor y conocimiento de realidades con las que se estrella un emprendedor a la hora de iniciar su idea de negocio, así como incentivos para que las grandes empresas paguen de forma más ágil al emprendedor y con eso adjudicarse beneficios que motiven a estas prácticas. 

Esta tarea la debe encabezar el presidente Santos, presentando iniciativas legislativas para crear verdaderos ecosistemas emprendedores, así como incluir dentro del presupuesto de la nación mayores recursos para que programas como Apps.co puedan tener mayor impacto y alcance, y apoyar iniciativas como la que tramita el senador Iván Duque de la Ley Naranja, que busca proteger a las iniciativas creativas o emprendimientos. Apoyar el emprendimiento, señor Presidente, es un paso firme para la construcción de una nación en paz.