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Analistas 09/06/2021

Pro…oposición

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

Los opositores también son impostores. Presuntos salvadores, confunden rescate con reforma. Se limitan a hablar de propuestas ambiguas, y su «opinómetro» polariza o paraliza, mientras la inconstitucionalidad sigue gobernando.

Como estamos igual de peor, recuerdo que Duque prometía “un país distinto” (El futuro, 20/12/2017). Convocó espacios participativos para «co-crear» propuestas, mediante ´construyendo país´, pero no definieron los *cómo*. Igual resultado tuvieron ´pacto por Colombia´, para «legitimar» su plan de desarrollo, y ´conversación nacional´, para «conciliar» el conflicto social.

Falsos consensos, en las presidenciales Petro obtuvo 42% de los votos, y tampoco representaba a la oposición. De hecho, 47% del censo electoral apoyó la *abstención*, porque él destinó la Alcaldía de Bogotá a «hablar» ante la Plaza de Bolívar: no a gobernar.

Claudia López lo imitó. Con 35% de los votos, y 45% de abstención, armó una *tropa* social y desde su trinchera manifestó que el “paro obligatorio” demandaba “cambiar una historia, no una ley” (Twitter, 24/5/2021). A sus 51 años no lo había comprendido, porque permanece en *campaña*; ni siquiera había reflexionado en vacaciones, cuando abandonó la Alcaldía en pleno pico de contagios decembrinos.

Contradictoria, también emula a Duque. Además de la inseguridad, improvisó otro minúsculo “plan «cambio» y rescate” ($1,7 billones), tras su negligente “plan Marshall de reactivación” ($10b), y su arbitrario “nuevo contrato social para la Bogotá del siglo XXI” ($53b).

Desde la Plaza del Bobo, enclaustrada en la U. de los Andes, Alejandro Gaviria anunció el evento “tenemos que hablar”. Patria Boba, sobra verborrea a tanto colegiado cuyo lema nacional reza *esclavitud y caos*; sus abogados y economistas corrompieron al estado desde el sector público y privado, y desde la academia tampoco especificaron alternativas al neoliberalismo.

Terapia cognitiva, esas “comisiones de «ex»” (pertos) padecen síndrome de colonialismo intelectual; ajenas a nuestra realidad, y los preceptos de bienestar o equidad, pontifican cómo resolver los problemas que agravaron; «triángulo dramático», culpan al paro por el mediocre crecimiento económico y el «downgrade», ocultando la perversa e inestable contribución de sus *reformas*, que nunca será “creativa ni estructural” (LR, 26/5/2021).

Ausente, la U. Nacional tampoco produce articulados. La «ex-decana» de psicología es adicta al transfuguismo entre la oposición. Fecode traumatiza a la educación, y Claudia López trastorna la cultura ciudadana, liberando al licor. Asimismo, aboga por incrementar las dosis de adolescentes en nuestra inmadura democracia, aunque tenemos al presidente más joven de nuestra constitución millenial, y ella renovó su gobierno con delfines.

Compatriotas: pinten mándalas para calmarse, pues con reacciones vándalas los poderes público-privados no pierden. Y no sigan rogando; materialicen acciones que comprometan; p.ej., quiten el aval de sus productos financieros, y voten en blanco, en lugar de abstenerse o hacerlo contra alguien.

A la oposición sólo le interesa la elección: no le importa usted. Jamás concreta proposición, y, cómplice del oficialismo, se turna las censuras, revocatorias o paros. Saboteando nuestro costo de oportunidad, tal como los tecnócratas, saben todo sobre nada y, entre tantas verdades parciales, se dedican a desintegrar o destruir.