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Analistas 19/08/2021

Cuenta regresiva

Eric Tremolada
Dr. En Derecho Internacional y relaciones Int.

En tiempos en que muchos dudan de la ciencia y especulan disparates sobre las vacunas, un órgano científico que examina y evalúa la bibliografía científica, técnica y socioeconómica producida en el mundo, y pertinente para la comprensión del cambio climático, señala el escaso tiempo que queda para intentar revertir este cambio. Es el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, IPCC, órgano para la evaluación del cambio climático, creado en 1988 por el PNUMA y la Organización Meteorológica Mundial. Su misión: ofrecer una visión científica -rigurosa y equilibrada- del estado actual de los conocimientos sobre el cambio climático y sus posibles repercusiones medioambientales y socioeconómicas.

Los 195 países parte del IPCC se reúnen al menos una vez al año, y toman decisiones sobre su programa de trabajo, el alcance de los informes, la designación de los autores y el proceso de examen y, lo más importante, los aceptan, adoptan y aprueban. Así, la inmensa mayoría de países no dudan de la influencia de los seres humanos en los sistemas climáticos, ni de la comprensión del papel del cambio climático en la intensificación de los fenómenos meteorológicos y climáticos, como las olas de calor extremas y las lluvias torrenciales. Ya no se discute que la acción humana tiene el potencial de determinar el clima y, en particular, su futuro. El dióxido de carbono es el principal agente del cambio y estabilizar el clima requerirá de reducciones fuertes, rápidas y sostenidas de las emisiones de gases de efecto invernadero y llegar a cero emisiones de CO2.

Paradójicamente nuestra supervivencia depende del nivel del calentamiento del planeta del que somos responsables, pero no conscientes. Inconsciencia que puede deberse a que las personas y las regiones experimentan el nivel de calentamiento de forma diferente. Primero, anotar, que el calentamiento de la superficie terrestre es mayor que el del promedio del planeta, y en el Ártico es hasta dos veces mayor, y segundo, que se espera que el calentamiento alcance o supere los 1,5 °C o más en las próximas dos décadas, que se caracterizarán por cambios en todas las regiones con veranos más largos e inviernos más cortos.

Con veranos más largos se intensifican los ciclos del agua: lluvias más intensas, en particular en zonas altas, inundaciones más frecuentes y sequías persistentes, subidas del nivel del mar en áreas costeras, descongelamiento de la capa de permahielo y pérdida de la nieve de temporada, derretimiento de los glaciares y pérdida de la capa ártica: además, olas de calor marino, sumado a la acidificación del agua y la reducción de los niveles de oxígeno.

Para revertir lo que creíamos una amenaza, y que ya es realidad, necesitamos una inmediata reducción de los gases de efecto invernadero tendiente a la cero emisión de CO2, de lo contrario, en los próximos años, no limitaremos la subida de la temperatura media de la Tierra a 1,5 °C o incluso a 2 °C. Si llegamos a un aumento de 2° C, no solo preocupará la salud del planeta, sino la nuestra y la de la agricultura, que rozarán su grado de tolerancia crítica.
El informe hace una valoración regional detallada del cambio, con información útil para la toma de decisiones. Para un optimismo informado, exploremos el Atlas interactivo que proporciona el IPCC en https://interactive-atlas.ipcc.ch