Analistas

Twitter cierra el cerco a los cafres

Los medios de comunicación deberían divulgar los nuevos mecanismos de protección de Twitter

Aunque resulte inverosímil que el senador Álvaro Uribe haya bloqueado en Twitter las cuentas del ex jefe negociador del Gobierno con las Farc, Humberto de la Calle, y al ministro del posconflicto, Rafael Pardo, dos personas poco proclives a alimentar odios o mentir, la opción de bloqueo existe por algo.
Existe por la mismísima supervivencia de Twitter, una red social que en su afán de defender a toda costa la libertad de expresión en la plataforma, se vio desbordada por un imparable crecimiento de cafres inescrupulosos, mentirosos redomados y cobardes intimidadores.
Ese descontrol le costó muy caro a Twitter. Se estancó en crecimiento y el precio de su acción pasó en pocos meses de US$50 por acción a menos de US$15. Una compañía que alguna vez estuvo valuada en más de US$45.000 millones, tiene hoy una etiqueta de US$14.000 millones.
Ante el clamor de muchos usuarios, Twitter fijó como meta prioritaria el combatir a estos indeseables. Sus primeros esfuerzos, en los que le pusieron más atención a los reportes y denuncias de usuarios, no fueron suficientes.
Meses después implementaron el botón de bloqueo, opción que borra por completo de la línea de tiempo de uno al bloqueado, y no solo eso, sino que esa persona se queda sin ver lo que uno escribe. No hay nada que le duela más a un cafre que el ser ignorado.
El bloqueo, sin embargo, fue una opción que les resultó algo extrema a importantes usuarios de esta red y a algunos directivos de la compañía, por lo que se habilitó la silenciada, opción que le permite a una cuenta ignorar todo lo que le escriba el silenciado sin que este lo sepa. Este es el botón que deberían usar los políticos, y no el bloqueo.
Pero como si esto no fuera suficiente, que no lo es, ya que muchos de los indeseables crean múltiples cuentas para abusar y acosar a otros usuarios, Twitter anunció este lunes la creación de nuevas opciones para acorralar de una vez por todas a todos esos que hicieron de Twitter una red de odio y propagación de mentiras. Y lo pueden lograr.
Los tuiteros podrán configurar ahora sus cuentas para evitar ver trinos de personas que no sigan, de personas que no los sigan, de cuentas nuevas, que no tengan una foto de perfil, que no hayan confirmado su cuenta de correo o su número celular.
La mayoría de los abusadores, o trolls, como se les dice en inglés, se escudan en cuentas sin foto, no confirman sus correos ni mucho menos sus celulares. La valentía de ellos reside en el anonimato. En cierta forma, Twitter ha decidido castigar este anonimato, al penalizarlo con estas nuevas opciones que ya están disponibles para todo el mundo y en todos los sistemas operativos (los usuarios de Android gozaron de algunas de estas opciones desde principios de año).
Estas medidas llegan en buena hora a Colombia. Ahora que se avecina el comienzo en forma de la campaña presidencial de 2018, cuando varios candidatos seguramente crearán cuentas falsas para propagar mensajes falsos y de odio contra sus rivales, las nuevas opciones de Twitter les quitarán mucha fuerza a estas estrategias.
Los medios de comunicación, inclusive los políticos decentes que aún quedan en el país, deberían divulgar lo más que puedan estos nuevos mecanismos de protección. Los indeseables nunca se acabarán, pero sí se les puede acorralar. Y eso depende de todos.