La pregunta que el país debería hacerse no es qué propone el plan, sino si realmente responde a los desafíos estructurales que hoy enfrenta la educación.
Trabajar era cumplir, resistir, aguantar. Había poco espacio para hablar de entusiasmo o salud emocional. Había que responder. Hoy esa idea ya no alcanza
Lo que no se puede discutir es que, si la oferta no es de óptima calidad para el mercado objetivo, no habrá mezcla que logre clientes, y mucho menos que sean leales