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Analistas 25/04/2020

Gracias por equivocarte

Alfonso Aza Jácome
Profesor de Inalde Business School

El pasado 6 de abril tuve la oportunidad de moderar un encuentro de los directores de nueve clínicas y hospitales de Colombia con Juan Abarca Cidón, médico y presidente de HM Hospitales de España. Juan estuvo acompañado por el Dr. Julio Villanueva, internista y director médico del hospital más grande del grupo en Madrid y “providencialmente” colombiano. Para más señas, de Cartagena.

HM Hospitales es una organización española que tiene diecisiete hospitales universitarios, veintiún policlínicos y cuatro centros integrales. Hasta ese momento habían atendido 16.774 pacientes de coronavirus, de los cuales casi dos mil fueron ingresados en alguno de sus centros. Han fallecido más de 200 pacientes y tres médicos, y tienen miles de recuperados que ya están en sus casas.

El objetivo de la reunión era conocer de primera mano las experiencias clínicas de España en el manejo del virus, pues los españoles nos llevan varias semanas de ventaja. Incluso, ellos mismos reconocían que nunca habían visto nada igual. Así que, les solicitamos su colaboración para que nos transmitieran los casos de éxito y enseñanzas con la intención de acortar la “curva de aprendizaje” y ser más eficientes en Colombia. Entre los participantes se encontraban los directores de las clínicas del Country y la Colina, Méderi, Los Cobos, el Hospital Militar Central, Las Américas, Palermo, San José y la Clínica de la Universidad de La Sabana. Todos ellos egresados de la escuela de negocios en la que trabajo.

He de confesar que al principio era un tanto escéptico sobre el resultado de esa primera reunión. Llegué a pensar que los médicos españoles habían aceptado la invitación por mera cortesía. Estaba equivocado. A los pocos minutos de conversación me percaté de la generosidad y total desinterés con la que compartían la información más sensible relacionada con el manejo del coronavirus. ¡Hasta sus errores y equivocaciones! Después de la reunión, fallar y equivocarse adquirió para mí un nuevo sentido.

Sus errores fueron nuestro aprendizaje. Sus muertos, nuestros curados. Como dijo Juan Abarca: “si pudiéramos volver a enfrentar el coronavirus con todo lo que sabemos hoy, habríamos podido salvar muchas más vidas”. En este caso, esas vidas serán colombianas.

Hoy esas reuniones continúan y participan alrededor de quince clínicas y hospitales de Colombia. Ya llevamos más de ocho reuniones. Las temáticas han sido variadas, pero todas relacionadas con el covid-19: urgencias, cuidados intensivos, bioética, casos clínicos complejos, etc. Hemos tenido más de una docena de profesores improvisados, todos ellos médicos, impulsados por el doctor Julio Villanueva para que aprovechen su receso del almuerzo en Madrid, ayudando a salvar vidas en Colombia.

Sin embargo, su generosidad fue aún más allá. Además de su tiempo y conocimiento, decidieron poner a nuestra disposición una app de triage hospitalario y 2.400 historias clínicas anonimizadas para que podamos estudiarlas desde diferentes puntos de vista, incluyendo data analytics para encontrar patrones de comportamiento que, tal vez, no han descubierto todavía en España.

Por eso, en nombre de todos esos hospitales colombianos, los enfermos actuales y futuros, y sus familias no puedo dejar de manifestar nuestro agradecimiento a todos esos médicos españoles que nos han ayudado tan desinteresadamente.