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ALTA GERENCIA ¡Innove antes de que alguien lo haga por usted!
lunes, 11 de agosto de 2014
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Andrés Julin Gómez Montes

La innovación empresarial, o simplemente innovación, tiene un problema, por llamarlo de alguna manera. Aunque la innovación ha demostrado tener grandes frutos si se aplica adecuadamente, para muchas empresas y empresarios tiene la connotación de uno de esos términos de moda que todo el mundo quiere tener y aplicar. 

Sin embargo, la innovación hace muchas décadas dejó de ser un tema de moda o tendencia, para convertirse en un elemento estratégico permanente. 

En este orden de ideas, la innovación debe ser parte integral de la estructura, cultura y estrategia de las empresas. 

También es un proceso constante, de forma que los grandes réditos se ven cuando las organizaciones aplican la innovación permanentemente y no de forma aislada.

En los últimos años, con el auge de internet, la globalización, emprendedores de nicho y otros, la innovación toma aún más relevancia. Hemos podido presenciar empresas tradicionales, que por no innovar, por no “mover el bote”, han perdido mercado y se han visto obligados a reaccionar de forma reactiva, lo cual es poco deseable.

No importa en que área de la industria ni mercado se encuentra su empresa en la actualidad. Lo que si estoy seguro, es que más allá de los resultados financieros que actualmente le arroje esta posición, su empresa puede innovar y mejorar. Muchas empresas no innovan por que tienen miedo a dañar su mercado actual. 

Lo que pasa, es que si usted como empresa no innova, alguien más se dará cuenta de esto y lo hará. Las únicas empresas que pueden estar tranquilas, son aquellas que gozan de protección monopólica del estado y eso será así hasta que el estado cambie las reglas y permita el ingreso de nuevos competidores al mercado.

En los últimos años hemos visto en todo el mundo el ingreso de empresas pequeñas usualmente apoyadas con nuevas tecnologías. Estas empresas traen lo que se conoce como innovación disruptiva y proponen cambios fuertes al status quo. 

Las empresas “tradicionales” habrían podido hacer esta innovación, pero su posición cómoda en el mercado, acompañado de grandes ganancias no les permitió hacer esto.

En los últimos años y especialmente en los últimos meses, el sistema de taxis en Colombia y en otras partes del mundo, se ha visto a merced de nuevos entrantes que están cambiando las reglas. Muchas de estas innovaciones las habrían podido aplicar los mismos taxistas (sus líderes, gremios y empresas que los agrupan), pero no lo quisieron hacer.

En el caso específico de Uber, la aplicación que tantos problemas ha causado, se encontró un nuevo modelo de transporte para aquellas personas que consideraban que el modelo de los taxis era de muy baja calidad. Nuevamente, los taxis habrían podido hacer algo al respecto, y no lo hicieron.

Y es que los taxis por sí mismo pueden innovar. Hace un tiempo apareció en Bogotá unos cuantos taxistas que permitían recibir servicios a través de Twitter. 

Ellos innovaron, a baja escala, pero mostrando que si es posible hacer cambios. Hoy en muchas ciudades del país taxistas protestan y están en su derecho. Pero quizás en lugar de protestar, los taxistas deberían primero pensar que los llevó a esta situación (¿sus líderes si están cumpliendo ese papel?) y segundo, cómo deberían innovar para contrarrestar lo que ha sucedido.

El hecho es que más allá de instalar sistemas telefónicos automáticos para pedir taxis, son pocas las innovaciones que presenta este gremio. ¿Culpa de los taxistas o de su líderes? Innovar si se puede, pero no de la forma como lo hacen, es decir, de forma reactiva.

Hago la reflexión del gremio de los taxis, pensando que pueden mejorar y para que a su empresa no le pase lo mismo. Si usted  está cómodo con los resultados de su empresa, es hora de mover el bote y mirar cómo innovar, antes de que alguien lo haga por usted.