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La iluminación, la acústica y el nivel térmico inciden en la concentración
Diversos estudios en psicología, educación y arquitectura han encontrado que el diseño de los espacios educativos influye en los procesos de aprendizaje de los estudiantes. De hecho, tienen 25% de influencia positiva o negativa en el proceso de los alumnos en un año escolar.
Jesús Miguel Muñoz-Cantero, Ricardo García-Mira y Vicente López-Chao, de la Universidade da Coruña, realizaron una revisión sobre el tema, llamada ‘Influencia del diseño del espacio en los procesos de enseñanza-aprendizaje’, en la que encontraron que entre los factores del diseño del espacio que inciden en el proceso de enseñanza-aprendizaje se encuentran la iluminación, la acústica y el nivel térmico, entre otros.
De la iluminación destacan que su objetivo en un espacio de aprendizaje es facilitar el rendimiento visual, por lo que debe haber un equilibrio entre la luz natural y la artificial, ya que si la iluminación es muy brillante puede distraer a quien intenta leer.
El diseño acústico es muy importante en un aula de clase para evitar distracciones, por lo que se recomienda que se minimice el ruido de los sistemas de ventilación, equipos y salones vecinos.
La temperatura del espacio y la ventilación son fundamentales para que los estudiantes se mantengan concentrados. Los académicos señalan que espacios educativos deben estar construidos de tal manera que se mantenga la temperatura, la humedad y el movimiento del aire.
Por último, considerando que los estudiantes están tanto tiempo sentados, el mobiliario es esencial en el proceso educativo. Este debe aportar a que el estudiante tenga una buena postura.
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