Jueves, 25 de Mayo DE 2017
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Sector de la construcción tiene el reto de subir las licencias

Bogotá_

Tras los resultados publicados por el Departamento Nacional de Estadística (Dane) sobre el crecimiento del país, quedó clara una cosa: una de las estrellas de la noche en 2016 fue el sector de la construcción. De hecho, con un crecimiento de 4,1%, este fue uno de los sectores permitió que el PIB nacional no registrara negativos jalonado por la profunda caída de 6,5% de la explotación de minas y canteras.

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“Con esto se confirma que el hecho de que el Gobierno hubiese decidido invertir en infraestructura en la bonanza de los hidrocarburos fue una decisión correcta. Este es un sector que genera alto valor agregado y dinamiza la economía a través de incrementos considerables en consumo de insumos e inversión”, le dijo a LR el presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo Ferrer.

Sin embargo, las cifras que da el mismo Dane también plantean un horizonte menos alentador, si bien no de caídas, por lo menos sí uno en el que la bonanza del sector podría empezar a perder ritmo en 2017.

La construcción de obras civiles tuvo un crecimiento de 2,4%, que fue uno de los que más empujó al sector. Según el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, “este resultado fue posible gracias al crecimiento de 35% en la inversión de las concesiones de carreteras, portuaria, aeroportuarias y vías férreas, reflejando la entrada de inversión de las 4G y el plan de expansión aeroportuario”.

Y es que justamente esa inversión de la habló Andrade ascendió a la suma de $6,5 billones, desde los $4,8 billones que se presentaron en 2015 por este mismo concepto. Sin duda, este crecimiento ayudó a que se jalonaran caídas como las de 8,1% en la inversión en la minería y tuberías de transporte a la carga y corta distancia, pero, ¿serán suficientes para 2017?

Posiblemente no tanto. Las caídas en la construcción de edificaciones ya se vieron marcadas en 2016 y lo más seguro es que los efectos colaterales afecten en 2017. El aumento de 11,7% del área que ocuparon los proyectos culminados el año pasado no alcanza a equilibrarse con la disminución de 14% de las áreas nuevas destinadas a estos proyectos de construcción.

Mientras en 2015 se destinaron cinco millones de metros cuadrados para la construcción de edificaciones nuevas, en 2016 solo un área de 4,3 millones de metros cuadrados se utilizaron para el mismo fin.

Asumiendo que, hipotéticamente, este mismo número de metros cuadrados terminaran de construirse en 2017 y se sumaran a las estadísticas de edificaciones culminadas en este año, se presentaría la misma desaceleración que hubo en la creación de proyectos nuevos en 2016.

No obstante, esto podría ser menor si se tiene en cuenta que en 2016 también aumentaron 8,4% la cantidad de obras de este tipo paralizadas, una cosa que no da muy buenas señales de la estabilidad del sector y que, de replicarse este año, pondría en riesgo el puesto del crecimiento anual más importante.

“El año pasado fue muy positivo para nosotros, pero mi percepción, y ojalá me equivoque, es que hay una expectativa baja porque las ventas desde el segundo semestre de 2016 presentaron una desaceleración. Eso hace que se entre en alerta. 2016 año fue muy dinámico, pero el siguiente podría serlo en menor medida”, afirmó para este medio el gerente comercial de Cimcol, Juan Guillermo Franco.

Además, según el mismo Franco, a eso se suma la disminución del número de proyectos en las grandes ciudades que ya están muy densificadas (aún cuando esto contrasta con el crecimiento de la demanda en las ciudades intermedias) y la disminución de aprobaciones de los bancos para créditos de construcción por las caídas en las ventas que podrían prolongarse por el tema tributario.

Otro factor importante a tener en cuenta es que el número de licencias de construcción otorgadas, así como el área utilizada para los proyectos que las solicitaron, cifra que disminuyó 20,3%.

Sin embargo, los dirigentes de gremio siguen con una actitud positiva y mantienen sus  esperanzas de crecimiento para el sector, aunque sin desconocer los desafíos que se presentaron el año pasado y que, posiblemente, podrían presentarse también en el desarrollo de este.

“A pesar de los desafíos de la economía y  sus efectos  en las  decisiones de inversión de los hogares y las firmas, el sector mantuvo un volumen de actividad que le permitió generar 6% más de valor agregado a lo largo del año”, explicó la presidente ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez.

La apuesta por la cuarta generación

Pero mientras las amenazas se presentan para el sector por el lado de las construcciones de edificaciones, principalmente para vivienda, el Gobierno le vuelve a apostar al crecimiento del sector por el lado de las inversiones para las 4G. “Este año se tienen $12 billones en el Sistema General de Regalías, tenemos que maximizar el beneficio de estos recursos con proyectos que sean relevantes para los ciudadanos y que mejoren su calidad de vida, empezando por la red de vías terciarias. Proyectos que ayuden a mover la economía del país”, afirmó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

Las opiniones

Juan Martín Caicedo Ferrer
Presidente de la CCI
“La decisión de invertir en infraestructura en la bonanza de los hidrocarburos fue una decisión correcta”.

Juan Guillermo Franco
Gerente comercial de Cimcol
“La expectativa es que el crecimiento para el sector será importante, pero no tan dinámico como en 2017”

Para contactar al autor de esta nota:

Diego S. Carranza Agudelo

dcarranza@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
María Carolina Ramírez B.
mcramirez@larepublica.com.co
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