Hoy, como antes, el gasto público seguirá creciendo. Es la realidad con la que se encontró el ministro Gómez. No tiene sentido afirmar que este presupuesto es el de la “verdad”, mientras que el de Petro era el de la “mentira”
Una universidad que, para sobrevivir, convierte sus aulas en un mercadillo de diplomas, quizá logre vender más títulos… pero terminará haciendo que en unos años nadie quiera comprarlos