En el corazón de ese sistema, desde hace más de setenta años, están las cajas de compensación familiar: una de las grandes ideas del desarrollo social colombiano, un modelo que otros países de la región han querido replicar y que sigue siendo referente de lo que la empresa privada y el Estado pueden construir juntos
Ahora bien, querer no es poder. Si Colombia quiere que lo híbrido sea desarrollo y no retórica, tiene que actuar sobre cuatro frentes muy precisos
El domingo no vamos a negociar un milímetro de nuestra libertad, porque la libertad no se transa ni se pacta con sus verdugos