.
EDITORIAL El control a la inflación está perdiendo el año
martes, 7 de junio de 2016
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Vale la pena analizar quién ronda las decisiones de la junta directiva y hacer la crítica sobre su responsabilidad de independencia.

Los datos sobre el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor entregados el fin de semana pasado por el Dane son muy malos, especialmente en lo que tiene que ver con el costo de la vida que sigue subiendo sin control a la vista. En mayo pasado se registró una inflación de 0,51% y se acumuló un alza de los precios en lo corrido del año de 4,6%. El mismo periodo del año pasado el dato del costo de vida había sido 0,26%.

En solo cinco meses -de enero a mayo- el registro inflacionario fue de 4,6%, mientras que en los últimos 12 meses la variación ascendió a 8,2%. La mayor variación mensual de precios se presentó en vivienda con 0,76%, seguido de salud con 0,52%. Los alimentos, que acumulan un alza de 7,82% en lo que va del año, registraron en tanto una variación de 0,46% en mayo. Todas las cifras son muy malas, pero la peor es que se conoció oficialmente que el año pasado cerró con una inflación de 6,77%, la más elevada desde 2008, y una depreciación del peso en niveles de 25%.

En esta situación hay varios problemas visibles como es la devaluación del peso que encareció los importados y el fenómeno climático de El Niño que retrasó las siembras y cosechas. Ambas situaciones le han pasado la cuenta de cobro a la economía, especialmente a los precios de la canasta familiar. La inmensa mayoría de los incrementos salariales en todos los sectores se hicieron con base en la proyección inflacionaria esperada para este año no superior de 5%, pero el daño a las cuentas de las familias que devengan el mínimo ya está hecho, pues en solo cinco meses va en 4,6%. ¿Quién repone el dinero que se lleva el alto costo de la vida?

La devaluación del peso sobre el dólar y el consecuente encarecimiento de las importaciones tuvo un leve descanso hace dos semanas cuando la moneda bajó de $3.000 por causas externas, pero volvió a subir con fuerza al comienzo del sexto mes del año. Se ha empezado a romper la tendencia de los últimos meses en la que el dólar estaba íntimamente pegado al precio del barril de petróleo y que cuando el crudo subía, el dólar bajaba, y viceversa. Han pasado semanas en las que ambas cosas han subido, sin explicación a largo plazo justificable.

El punto ahora es que el Gobierno debe estar atento, más que nunca, con los estudios que hace la junta directiva del Banco de la República, institución que tiene el mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo del peso y controlar la inflación, tareas que en los últimos meses dejan muchas reflexiones. Vale la pena analizar quién ronda a la junta directiva, quién monitorea sus decisiones monetarias, pero sobre todo, hacer la crítica constructiva sobre las responsabilidades de la independencia total del Emisor, sobre todo en el control de la inflación. Se vienen tres cambios grandes en la junta y este debe ser un punto a tener en cuenta.

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 24/06/2021 El trabajo por horas y la jornada laboral

En lugar de meterse en la costosa reducción de la jornada laboral semanal, el Congreso debería apurar la legislación del trabajo por horas que convence más a los jóvenes

Editorial 23/06/2021 ¿Por qué es tan difícil vender activos estatales?

Año tras año, los Ministros de Hacienda ponen como meta salir de activos en manos del Estado, producto de procesos legales, pero estos nunca se pueden llevar a subastas

Editorial 22/06/2021 Casi toda la responsabilidad social se olvida

Las empresas hacen un montón de cosas que nadie ve, más allá de pagar impuestos y generar empleo formal, muchas transforman sus comunidades devolviendo utilidad social

MÁS EDITORIAL