.
EDITORIAL El Brexit duro de aplicar en una economía sólida
sábado, 25 de mayo de 2019

Los británicos le dijeron no a la Unión Europea en un polémico plebiscito que no han podido llevar a cabo, lo que es una muestra

Editorial

La noticia económica mundial tiene epicentro en Gran Bretaña, luego de que el polémico Brexit tumbara a un segundo primer ministro desde que los británicos votaran masivamente por darle la espalda a la Unión Europea, aquel 23 de junio de 2016; decisión que solo se comunicó hasta el 29 de marzo de 2017 al Consejo Europeo, activando el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Han sido tres largos años en los que los británicos no hablan de otra cosa, o mejor, de cuál debe ser la fórmula para salirse del sueño comunitario que habían comprado a medias desde hace varias décadas, pues en su territorio nunca aceptaron el euro, manteniendo viva la tradición de su moneda fuerte: la libra.

El primer gran derrotado por el Brexit fue David Cameron, quien lideraba los británicos comunitarios que querían seguir atados a la vieja Europa; ayer, se sumó a la lista la segunda mujer en la historia de ese país en ocupar dicho cargo, Theresa May, quien luego de muchos intentos, propuestas y fórmulas para ejecutar la salida de los ingleses fracasó en su intento y tuvo que darle paso a otro líder que pueda llevar a cabo una decisión soberana. La tarea no es fácil si se mira desde el punto de vista inglés, situación que se complica si se escala al mundo británico que incluye, Irlanda, Gales y Escocia. El verdadero obstáculo a salvar es la gran cantidad de tratados de libre comercio que tendrá que empezar a firmar Gran Bretaña con distintos países para normalizar su comercio exterior; en particular, el que tenga que adelantar con Irlanda, uno de los países comunitarios y que más se han beneficiado de los fondos de cofinanciación de la Unión. El Brexit se refiere solo a la salida de los ingleses de la Unión, no la de Irlanda, situación que ha despertado viejas distancias difuminadas a finales de los años 90 y que flotan al momento de hacer pactos políticos con partidos conservadores o nacionalistas.

Solo detenerse a mirar que Gran Bretaña ha tenido tres ministros desde 2016 (Cameron, May y el que nombren) es encontrar que es un país muy sólido caracterizado por unas instituciones fuertes a pruebas de personas. La City, vieja impronta del sistema financiero europeo, sigue siendo igual de influyente y la economía se mantiene muy vigorosa. La lección que nos deja es que hay una tecnocracia formidable a prueba de caída de ministros, es decir, por más que soplen vientos desestabilizadores provenientes de la multipolaridad existente, Gran Bretaña sigue fiel a su forma de hacer las cosas con grandes resultados. El PIB del primer trimestre de este año subió 0,5% respecto al trimestre anterior y 3 décimas mayor que la del cuarto trimestre de 2018, que fue 0,2%. En pocas palabras la economía marcha bien y no se ha estancado a pesar de la crisis política. La variación interanual del PIB es de 1,8%, 4 décimas mayor que la del cuarto trimestre de 2018, cuando fue de 1,4%. Hablamos de un PIB trimestral de unos US$700.000 millones que sitúa a Gran Bretaña como la cuarta economía. El desempleo de 3,7% es más bajo que en Europa y la inflación no dista mucho en 2,1%. Y la libra sigue siendo una moneda muy fuerte cuando se compara con el dólar y el euro; así las cosas, cuando un país madura en lo económico, las crispaciones políticas pueden agitarse, pero las instituciones actuarán como fuertes pilares de protección.

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 18/09/2021 La sepultura del Doing Business es un precedente

Muy grave lo que pasó con la medición de la competitividad, encontrado por expertos, y que le puso final al informe Doing Business del Banco Mundial, una pérdida de credibilidad

Editorial 17/09/2021 La calidad de la educación virtual pasa al tablero

Era un secreto a voces que la calidad de la educación virtual no era la mejor cuando hay mal internet, señal celular deficiente y pésimo seguimiento de los profesores a los alumnos

Editorial 16/09/2021 Un presupuesto histórico de más de $350 billones

A una tasa de cambio de $3.800, los $350 billones del presupuesto nacional para 2022 igualan el capital de los hombres más ricos del mundo, unos US$92.000 millones ¿Cómo hacerlo rendir?

MÁS EDITORIAL