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sábado, 6 de septiembre de 2014
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Durante sus más de ocho décadas de existencia, la Federación Nacional de Cafeteros ha trazado las políticas y estrategias más apropiadas para promover la prosperidad y el interés general de los productores, diseñando y ejecutando acciones tendientes al incremento de la productividad, al mejoramiento de las condiciones de vida de los cafeteros como también a la búsqueda de nuevos mercados que signifiquen un incremento en la rentabilidad del cultivo entre otros múltiples aspectos y programas partiendo de la premisa básica de que sólo un trabajo serio, constante y enfocado a la consecución de metas concretas nos permitirá seguir desarrollando nuestros planes, los cuales, en buena parte, son frutos del estudio y análisis del mercado externo e interno realizado por expertos para producir y vender el mejor café suave del mundo.

Por todos es sabido que una buena decisión trae buenos resultados, y precisamente este axioma nos ha permitido estar donde estamos en la actualidad. Y para lograrlo ha sido definitivo contar con el consenso de la inmensa familia cafetera que supo dar el viraje del timón a tiempo para renovar el parque cafetero, enfrentando al futuro del mercado mundial con nuevos argumentos. Ha sido entonces este nuevo rumbo trazado por aquellos que participaron en su momento en las elecciones cafeteras y elegidos e investidos con legitimidad democrática, quienes decidieron modificar y acelerar la estrategia de renovación de los cafetales con variedades resistentes al cambio climático y a sus enfermedades para transformar la estructura del parque productivo cafetero. Vale la pena recordar que esta decisión no fue fácil de tomar en su momento porque implicaba sacar parte del cultivo de la generación inmediata de ingresos, en un momento particularmente crítico para el campo colombiano. Pero los frutos están a la vista.

He puesto a propósito este ejemplo reciente en nuestro proceder porque gracias a esa determinación mayoritaria podemos mostrarle al país y al mundo que solo el trabajo conjunto, armónico y continuado arroja sus mejores resultados. Precisamente las recientes cifras tanto de producción como de exportación nos dan la razón, las cuales paso a compartir rápidamente con ustedes. El pasado agosto la producción alcanzó los 1.2 millones de sacos de 60 kilos, superando en un 49% a lo producido en agosto del 2013, volumen que no se registraba hace ocho años. Este volumen lleva la producción de los últimos doce meses, de septiembre de 2013 a agosto de 2014, a 12.1 millones de sacos, registrando un incremento del 26% por ciento en comparación con periodo de septiembre de 2012 a agosto de 2013, donde se llegó la cifra de 9.6 millones de sacos.

En el capítulo de exportaciones no nos quedamos atrás, pues en los últimos 12 meses salieron del país 10.7 millones de sacos lo que significa un incremento de 23% comparando los mismos periodos ya señalados en los datos de la producción.

Participar con el voto en estas elecciones que se llevarán a cabo este fin de semana es de suma importancia para definir las políticas en las que nos embarcaremos en los próximos años, precisamente en la particular coyuntura por la que atraviesa el agro colombiano.

Son muchos los retos que tenemos por delante y la Federación ha estado presta a estar al día con las tendencias y con las conquistas de nuevos y prometedores mercados, así como también con las necesidades de nuestros caficultores, por quienes luchamos día a día por su bienestar económico y social. Contar con más de 560.000 familias cafeteras que generan la tercera parte del empleo rural en Colombia es una responsabilidad de gran magnitud, proporcional a los retos que tenemos. En un mundo tan variado y variable, tan complejo y globalizado como el que nos encontramos necesitamos instituciones que estén sintonizadas con lo que sucede día a día y con las antenas puestas también en el futuro. Esa ha sido una de las tareas que ha realizado la Federación que cuenta con una sólida arquitectura a la vez que es capaz de regenerarse constantemente con el propósito de adaptarse acertadamente a las nuevas circunstancias.

No existe una sola institución pública o privada en el mundo que no tenga grandes desafíos, que no se vea en la obligación de revisar constantemente sus herramientas para mejorarlas, que no se vea en la coyuntura de adaptarse a las nuevas variables. Y la Federación Nacional de Cafeteros no es una excepción. Por eso, en estas elecciones estamos prestos a documentar los debates para tomar las decisiones estratégicas adecuadas que nos permitan generar más valor y ser más competitivos, contando con una caficultura sostenible en el tiempo, de esta manera estamos prestos a propiciar los cambios que sean necesarios para el bien de nuestra caficultura, sin duda alguna uno de nuestros emblemas nacionales. No podemos ser inferiores a nuestros propósitos.

Como saben todos ustedes se deciden muchas cosas en estos nuevos comicios cafeteros, de manera que reitero mi invitación a votar en todas las regiones del país este fin de semana. El futuro está en sus manos y de su participación masiva y ordenada, como ha sido nuestra costumbre, depende lograr nuevos objetivos, contar con nuevas voces, robustecer nuestro gremio para así enfrentar y alcanzar los retos que nos hemos propuesto.