lunes, 5 de septiembre de 2016
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Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

No hay necesidad de estar en la costa pacífica o caribe colombiana para experimentar alguna de las prácticas náuticas. Esto es posible gracias a los vientos del centro del país que permiten que en lagunas y embalses no hayan movimientos fuertes y los recorridos sean tranquilos durante todo el año.

Según una resolución de 2015, expedida por la Corporación Autónoma Regional (CAR), son cuatro las lagunas en las que es permitido el tránsito de vehículos de agua y, además, un ambiente vacacional con hoteles de primer nivel y oferta gastronómica.

“Solo es necesario un valor de rodamiento de $25.000 por embarcación, y las personas pueden disfrutar desde que sale el sol hasta que este cae, en las aguas de Cundinamarca”, explicó Angelino Tovar, administrador del embalse del Neusa, al igual que otros espacios de la región a tan solo dos horas del norte de Bogotá.

Estos lugares ubicados en pisos térmicos que pueden ir desde 10°C a 17°C, están ubicados en reservas ecológicas de la CAR, por lo cual son vigiladas 24 horas al día y controladas por sistemas de preservación ambiental, lo que permite el monitoreo de la integridad de los visitantes y planes de contingencia por si ocurre alguna anomalía. Lo mismo pasa con zonas de recreo cercanas, como las lagunas y embalses del departamento del Tolima, avaladas por CorTolima. 

La novedad está en los últimos cinco años, en el que  la adquisición de botes dejó de ser para las familias de la costa, y según el gerente de Boat Vilorean, Arturo Gallardo, esto generó que ahora “estén dadas las condiciones para que los mismos gobiernos municipales hayan promovido zonas de mantenimiento técnico de naves náuticas, y hasta comercios de alquiler de lanchas para quienes no cuentan con una embarcación propia”.

Para ampliar este panorama, LR le muestra un recorrido por esas zonas de agua dulce propicias para navegación, actividades como pesca o esquí, y hasta la oferta hotelera con la que cuenta el interior del país. 

Embalse del Neusa

A 67 kilómetros de Bogotá entre los municipios Cogua y Tausa, de Cundinamarca, está uno de los lugares preferidos por los navegantes capitalinos. Cuenta con 950 hectáreas de lámina de agua. Además de las actividades en veleros y otras embarcaciones, es de las zonas autorizadas para pescar especies tipo trucha, guapucha y capitán. Adicional a las extensas aguas, cuenta con bosques que rodean al embalse en su clima de hasta 23°C.   

Embalse de Tominé

Es el cuerpo de agua más protegido de la Sabana de Bogotá pues hace parte del proyecto de conservación hídrica por la calidad de sus aguas. Tiene 18 por 4 kilómetros de longitud y zonas de hasta 50 metros de profundidad. Los vientos y la calma de su lámina de agua son ideales para navegar y actividades náuticas como esquí o pesca.

Represa del Prado

Es una de las zonas más amplias para navegación en agua dulce, pues cuenta con 4.200 hectáreas de longitud. Tiene sus propias actividades turísticas como el cañón de los enamorados, la cueva del Mohan, la cascada del amor y hasta espacios de integración en la famosa Chiva Náutica. Conserva una temperatura de hasta 27°C. 

Laguna de Sisga

Es un embalse ubicado entre los municipios de Chocontá y Suesca al que se puede llegar por la vía que conduce a Tunja. Conserva el clima frío de Los Andes con una temperatura de 15°C. Cuenta con 148.2 km2 de superficie navegable. Gracias a la profundidad de las aguas, también permite actividades de práctica de buceo. 

Embalse el Hato 

Conocidas como las aguas desconocidas de Ubaté, pues sus 130 hectáreas se esconden por las montañas del lugar de donde bajan sus aguas cristalinas, esto causa fuertes vientos y 13°C como temperatura más alta. Cuenta con playas tipo bosque con las condiciones para acampar y estacionar embarcaciones de todo tipo. 

Cinco opciones de hoteles en la zona

Los administradores de los embalses y lagunas comentaron que quienes llevan sus botes lo hacen pensando también en descansar por más de un día, por eso mismo encontramos los mejores hoteles de diferentes zonas. 

Casona Quesada
Premiado por ofrecer el mejor servicio entre los hoteles de Suesca. Sus acabados coloniales recuerdan por qué en su tiempo fue la mansión en la que vivió el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada. Precio: $235.000 por noche.

Mirador de Neusa
Cuenta con habitaciones con vista al embalse y una oferta gastronómica con platos típicos de la región. Precio $310.000 por noche.

Casa Yunque
Conserva el título de mejor hotel de Ubaté, con decoración moderna y habitaciones de lujo cuenta con espacios de descanso como spa o bañeras de hidromasaje. Precio $400.000 por noche.

Chalet Andino
Hotel campestre reservado para personas que deseen estar cerca al embalse de Tominé, cuenta con el espacio para guardar botes mientras los huéspedes descansan. Precio $310.000.

Náutico Villa Linda
Su arquitectura permite combinar los acabados del hotel con las orillas de la Represa de Prado en Tolima. Cuenta con servicio de deportes acuáticos. Precio $210.000 por noche. 

Las opiniones

Angelino Tovar
Administrador del Embalse del Neusa
“Estas lagunas son el espacio para que las familias se reúnan y disfruten de las actividades acuáticas y tranquilas en sus veleros”.

Arturo Gallardo
Gerente de Boat Vilorean
“Los gobiernos municipales han adaptado servicio de respuesta técnica para el cuidado de los botes y mayor tranquilidad de las personas”.