Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali serán las sedes de la siguiente edición

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Colombia volverá a ser anfitriona de la Copa América luego de 19 años. En esta ocasión compartirá la organización del evento deportivo, que reúne a 12 selecciones: 10 sudamericanas y dos invitadas, con Argentina, según lo confirmó la Conmebol en abril.

Tras conocerse la decisión y a menos de un año para que se lleve a cabo el torneo, se abrió la discusión sobre si la infraestructura de los escenarios y las ciudades locales cumplen con las exigencias que tiene la Conmebol para este tipo de competencias.

Entre las características que deberían tener los estadios se encuentran, en primer lugar, las decisiones previas a la construcción, es decir, cuáles son las zonas vecinas, los costos relacionados con la manutención, las características del terreno y la longevidad de la construcción. Estos son factores clave para determinar inversiones en dado caso que se requiera hacer algún tipo de adecuación.

Dentro de estos requerimientos de la Confederación también se encuentra un punto fundamental: la capacidad de los estadios. Esta “dependerá de las necesidades locales. Si el estadio es para organizar partidos de alto nivel como campeonatos de confederación, será necesario un aforo de 50.000 o más lugares”, citan las recomendaciones de la entidad organizadora del torneo.

LOS CONTRASTES

  • Jairo EspejoDirector de infraestructura de Aciem

    "Para llevar los escenarios a un nivel de aceptación hay que invertir y adaptarlos. Esto incluye su accesibilidad y seguridad de movilización interna”.

  • Luis Fernando MartinDirector del PHD de Aden Business School

    “La inversión que llegue es interesante porque genera una movilización de dinero en varios sectores que contribuyen a la reforma y conservación de los escenarios deportivos”.

Este requisito pone a los aficionados locales a hacer cuentas, ya que en Colombia no hay ningún estadio que tenga mayor capacidad que el Metropolitano Roberto Meléndez en Barranquilla, el cual tiene 42.700 sillas para los hinchas.

Sin embargo, Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, manifestó en una entrevista a medios deportivos que Colombia cuenta con los escenarios y la infraestructura para realizar una Copa América.

Pero, el tema de la capacidad no es lo único que llama la atención a los analistas del sector, ya que según Jairo Espejo, director de infraestructura de Aciem, “por ejemplo, las zonas de parqueo del estadio Nemesio Camacho, El Campín, son un caos, por lo que se deben hacer parqueaderos modernos y cómodos para los usuarios, que tenga en cuenta a aquellos asistentes que tienen limitaciones físicas”.

Lo mencionado por Espejo tiene que ver con otro de las solicitudes de la Conmebol, que subraya que la ubicación y orientación del terreno de juego son puntos claves para garantizar, en parte, la comodidad de los aficionados. Lo ideal sería situar un estadio en un lugar suficientemente amplio para ofrecer la posibilidad de espacios con áreas externas de circulación del público, con el fin de evitar las aglomeraciones, tanto en las filas, como a la hora de parquear.

La ubicación también es crucial debido a que debe garantizar a los asistentes, tanto locales como extranjeros, la posibilidad de encontrar restaurantes, hoteles y fácil acceso a cualquier medio de transporte, de acuerdo al libro de ‘Recomendaciones técnicas y requisitos para la modernización de estadios de fútbol’ que fue producido en colaboración con la Uefa.

Ernesto Lucena, director de Coldeportes y otros directivos han dicho que debido a estas necesidades, los estadios, Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla), Atanasio Girardot (Medellín), Olímpico Pascual Guerrero (Cali) y Nemesio Camacho, El Campín (Bogotá) serán los escenarios para recibir los partidos que se disputarán en la Copa América 2020, incluida la final y el tercer puesto.

Lo cual, para Espejo es una buena oportunidad para mejorar y adaptar la infraestructura de los estadios del país. Sin embargo, al preguntarle a los administradores de los estadios de algunas de las ciudades que serán sedes, LR conoció que aún no hay una hoja de ruta clara. Voceros del Atanasio Girardot manifestaron que “hasta la fecha no se han oficializado las sedes. Una vez eso suceda, se conforman comisiones para visitar estadios y determinar si necesitan obras”.

Este estadio en Medellín, que cuenta con capacidad para 36.2268 espectadores, cada seis meses recibe mantenimiento para conservarlo en buenas condiciones. El último gran trabajo, además de este, se hizo a mitad de 2018 cuando se cambió todo el sustrato de la grama y se mejoró el sistema de riego y pusieron sillas para suplentes.

Según el Idrd, la posible sede del tercer puesto, el estadio Nemesio Camacho, El Campín, “se encuentra preparado y con las mejores condiciones para la edición número 47 de este evento”.

Al estadio capitalino se le han hecho varias reformas en los últimos años. Hace poco se cambiaron las pantallas a tecnología LED. “La pantalla interna pasó de tener 10 por 6 metros a unas dimensiones de 12,48 por 7,68 metros y la externa, también fue adecuada a LED”, dijo el Idrd.

A pesar de que la lista de recomendaciones parece alarmante, no hay que perder de vista que este evento convocó en su reciente edición a más de 900.000 personas que movieron más de US$44,3 millones. “Además del flujo de turismo y del aumento de ingresos, es importante que los dirigentes y, en general, el país se esfuerce por tener y entregarle una buena experiencia a los turistas, ya que este evento permitirá que Colombia esté en boca de todo el continente”, dijo Luis Fernando Martin, director del PHD de Aden Business School.

Más requerimientos de la Conmebol para este torneo continental
Los escenarios deportivos modernos son sinónimo de un permanente laboratorio del desarrollo tecnológico, especialmente de las telecomunicaciones. Por ello, se recomienda que cuenten con cámaras aéreas, tableros electrónicos de alta definición y que sean más amigables con el entorno. Además, deberá haber espacios de comunicación con el público dentro y fuera de las instalaciones, y deberán brindarle a los asistentes comodidad, por lo que se recomienda que la zona de comida esté limpia y tenga techo.