MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Tribunal de EE.UU.
Un resumen de la corte sugirió que Yarrington pudo haber lavado hasta US$9.5 millones
Un juez estadounidense condenó el miércoles a un exgobernador mexicano a nueve años de prisión por aceptar al menos US$3.5 millones en sobornos y usarlos para comprar propiedades en Estados Unidos de manera fraudulenta.
Según un expediente judicial, Tomás Yarrington, exgobernador del norteño estado Tamaulipas, fue sentenciado a nueve años de prisión y tres años de libertad supervisada.
El político, de 66 años, se declaró culpable en marzo del 2021, tres años después de que fuera extraditado a Estados Unidos desde Italia mientras viajaba con un nombre y un pasaporte falsos, según la Oficina del Fiscal Federal.
"Incluso si usted es gobernador de un estado mexicano, no nos quedaremos de brazos cruzados cuando usa su cargo para llenarse los bolsillos indebidamente y violar las leyes de Estados Unidos", dijo el fiscal federal Alamdar Hamdani en un comunicado.
"La sentencia de prisión de hoy para Yarrington concluye una investigación internacional de varios años y de varias agencias que abarca dos continentes y concluye con llevar a un político corrupto ante la justicia", añadió.
La oficina de Hamdani dijo que Yarrington usó el dinero del soborno, obtenido cuando fue gobernador entre 1999 y 2005, comprando condominios frente al mar en Estados Unidos, grandes propiedades, desarrollos comerciales, aviones y vehículos de lujo.
Según la presentación, se desestimaron varios otros cargos, incluidos fraude bancario y conspiración para importar cocaína y marihuana a Estados Unidos. Un resumen de la corte sugirió que Yarrington pudo haber lavado hasta US$9,5 millones.
Habían aumentado 20% alcanzando US$144,14, lo que otorgaba a la compañía una capitalización de mercado de más de US$21.000 millones
Sumado a esto el presidente Donald Trump confirmó la noticia en redes sociales, asegurando que ordenaba abrir el estrecho de Ormuz
La agencia federal antimonopolio no exigió ningún cambio en el acuerdo, el cual había estado revisando durante los últimos meses