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El carácter global de la recesión ha abierto una vía de impacto en los grandes bancos españoles a través de sus franquicias internacionales

Expansión - Madrid

El grupo deteriora fondos de comercio de Reino Unido, EE.UU., Polonia y Consumer por 10.100 millones y carga 2.500 millones por activos fiscales, al empeorar el escenario económico por el covid. El capital sube hasta 11,84%. El banco anuncia un dividendo en acciones de 0,10 euros con cargo a 2019, en línea con el mandato de BCE, y reitera su objetivo de rentabilidad de 15%.

Santander perdió un récord de 10.798 millones en el primer semestre de 2020, frente al beneficio de 3.231 millones de hace un año. Los números rojos, los primeros en la historia de la entidad, que hasta ahora siempre había sorteado las pérdidas durante los periodos de crisis, son consecuencia de un saneamiento contable a gran escala de 12.600 millones realizado en sus negocios, al empeorar las previsiones económicas de sus mercados a causa de la pandemia de coronavirus. El banco está reaccionando con caídas en Bolsa a la publicación de las cuentas.

De la factura de 12.600 millones, el grueso, 10.100 millones, corresponden a quebrantos en los fondos de comercio de inversiones históricas. Este importe es equivalente al 45% del fondo de comercio del grupo. Por filiales, Reino Unido, que ya en 2019 sufrió un ajuste de 1.500 millones, se anota ahora otros 6.100 millones. A EE.UU. le corresponden 2.330 millones (en 2017 se hizo otro cargo por 500 millones) y a Polonia, 1.192 millones. El saneamiento se completa con 477 millones por los negocios de Consumer Finance.

Además de estos 10.100 millones por los fondos de comercio, el grupo ha hecho otra dotación atípica de 2.500 millones por la menor capacidad de recuperación de activos fiscales diferidos.

"Dado el peor entorno económico por el covid-19, los menores tipos de interés por un periodo más largo y la mayor tasa de descuento que refleja la volatilidad y las primas de riesgo, se ha realizado un ajuste del fondo de comercio y de activos por impuestos diferidos", señala Santander.

"Este ajuste no cambia la importancia estratégica de los mercados ni de los negocios del grupo. El banco seguirá invirtiendo y acelerando sus planes de transformación, y mantiene total confianza en el potencial de generación de valor a largo plazo de sus regiones y mercados", ha aclarado la entidad.

El carácter global de la actual recesión ha abierto una vía de impacto en los grandes bancos españoles a través de sus franquicias internacionales. Entre otros vectores, el Banco de España ha venido avisando en los últimos meses sobre la posibilidad de experimentar "ajustes significativos de los fondos de comercio". Bbva se anotó en el primer trimestre un cargo de 2.084 millones por el deterioro del fondo de comercio de su franquicia estadounidense.

Anuncia dividendo y reitera la meta de rentabilidad y capital
Más allá del saneamiento contable, sin impacto en liquidez, capital y coste del riesgo, Santander ha insistido en la solidez de base que presenta su negocio (el resultado recurrente alcanzó 1.908 millones en el semestre, 53% menos). En este sentido, el banco, por primera vez desde el estallido de la pandemia, ha reiterado los objetivos de rentabilidad y capital anunciados en el Investor Day del pasado año (el plan estratégico está actualmente en revisión). Además, ha anunciado el pago de un dividendo en acciones con cargo a 2019 y su voluntad de recuperar la remuneración en efectivo incluso a cuenta de 2020.

De momento, la rentabilidad sobre el capital tangible ordinaria (Rote) se ha desplomado hasta 5,44% desde 11,58% de hace un año. "Tenemos plena confianza en el potencial de nuestro negocio para crear valor. Reiteramos nuestro objetivo de retorno sobre el capital tangible de 13%-15% que nos marcamos en el Investor Day del año pasado y daremos más información de nuestros planes estratégicos en los próximos meses", ha indicado la presidenta de Santander, Ana Botín.

Por su parte, el capital ha mejorado 26 puntos en el trimestre, hasta 11,84% y ya se sitúa en la parte alta de la horquilla objetivo del grupo (11%-12%).

Por lo que se refiere a la retribución al accionsta, Santander ha anunciado su intención de abonar un dividendo en acciones nuevas de 0,10 euros por título con cargo a 2019. Se repartiría en lo que resta de 2020. Esta modalidad de pago se adapta a los límites a la retribución que el BCE acaba de extender hasta enero de 2021, siempre que el abono sea íntegramente en títulos. El formato scrip que tiene actualmente el banco no encajaría a 100% con el esquema del BCE: reduce la salida de caja, pero no la suprime por completo, dado que el cobro en acciones es opcional y hay inversores, fundamentalmente institucionales, que eligen el cobro en efectivo. Por ello, se trataría de un scrip obligatorio.

De aplicarse la propuesta del banco, el dividendo total con cargo a 2019 sería de 0,20 euros por título, frente a los 0,23 euros de 2018. Los inversores, que ya cobraron en noviembre de 2019 un total de 0,10 euros por acción en efectivo, recibirían en los próximos meses otros 0,10 euros en acciones. La intención original de Santander era abonar 0,13 euros como dividendo complementario de 2019, de los que 0,10 euros se iban a repartir en efectivo y 0,03 euros en títulos.

Adicional a este compromiso, Santander también ha insistido en su propósito de recuperar una política de dividendo 100% en efectivo, "tan pronto como las condiciones de mercado se normalicen, sujeto a la recomendación y las aprobaciones regulatorias". "Por ello, el banco se ha reservado seis puntos básicos de capital en el trimestre [400 millones de euros] para un posible dividendo en efectivo con cargo a los resultados de 2020", ha indicado.

Latinoamérica sostiene la cuenta; España y Reino Unido, a la baja
El resultado ordinario se apoya en las filiales latinoamericanas, que han elevado en bloque su peso en los beneficios, en detrimento de los negocios en Europa, más golpeados por el covid en las fases iniciales de la pandemia.

Todas las unidades registran caídas de beneficios de dos dígitos, salvo México (-4,4%) y Argentina, que se apunta una mejora del 49%. En España, el resultado cae 64%, hasta 251 millones.

Consecuencia de este entorno, hay cambios de ponderación de los mercados no vistos en años. Brasil aumenta su peso de 29% a 32%; Consumer (15%) adelanta como segunda filial a España (8%), que cae hasta la cuarta posición, al verse superada también por México (13%).

EE.UU. aporta 7% de los beneficios y Chile, 6%, superando incluso a Reino Unido. La filial británica, que hace cinco años ocupaba una posición de liderazgo y generaba casi la cuarta parte de los resultados del banco, recortó su beneficio 76% en el primer semestre, hasta 139 millones. Con ello, tiene ahora una ponderación de 5%, en línea con Portugal (5%) y Argentina (4%). El resto de Latinoamérica aporta 3% de los beneficios y Polonia, 2%.

Menos ingresos, menos costes y más dotaciones
El margen de intereses cae 8,2% en el semestre (-0,2% sin tipo de cambio), hasta 16.202 millones, mientras que las comisiones se reducen 12,4% (-4% sin divisa) y los resultados por operaciones financieras se disparan un 110%,, hasta 1.073 millones. Con ello, el margen bruto desciende 8,9%, hasta 22.268 millones (-1,1% sin tipo de cambio).

Por lo que se refiere a los costes, alcanzan los 10.707 millones, 7,6% menos que hace un año. La caída es de 1,4% en euros constantes. Santander ha incidido en que está ajustando gastos más rápido de lo previsto. En el primer semestre, ha registrado ya eficiencias en Europa de más de 300 millones, más de 75% de lo estimado para todo 2020.

La crisis del covid ha disparado 63% las dotaciones para insolvencias, hasta 7.000 millones de euros. El coste del riesgo está en 126 puntos y el grupo ha reiterado su visión de que cerrará el año en torno a 140-150 puntos básicos. La mora está estable en 3,26%. Santander ha concedido moratorias a 5,4 millones de clientes en el grupo por importes equivalentes a 12% de la cartera.

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