El territorio asociado a Estados Unidos enfrenta enormes obstáculos logísticos para distribuir alimentos, combustible y agua potable.

Reuters

El Pentágono nombró el jueves a un experimentado general para controlar las operaciones militares de ayuda a Puerto Rico, luego de que legisladores estadounidenses instaron al Gobierno del presidente Donald Trump a que dispusiera una respuesta más amplia al desastre por el paso del huracán María.

El territorio asociado a Estados Unidos enfrenta enormes obstáculos logísticos para distribuir alimentos, combustible y agua potable. La mayoría de los 3,4 millones de habitantes de la isla caribeña tampoco tienen electricidad.

El Ejército estadounidense, que dispuso de unos 4.400 soldados para los esfuerzos de ayuda, nombró a Jeffrey Buchanan para controlar su respuesta a la devastación en la isla. El teniente general será el nexo entre el Pentágono y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA por su sigla en inglés) y se enfocará en la distribución de la ayuda.

El senador demócrata Richard Blumenthal dijo que la devastación está pasando de desastre natural a uno humano, calificó la repuesta oficial de “vergonzosamente lenta y exigua” y sostuvo que la ayuda “debe aumentar”.

Más temprano el jueves, Trump levantó temporalmente restricciones a la navegación de barcos extranjeros en aguas estadounidenses hacia Puerto Rico, para abastecer rápido de combustibles y suministros a la isla.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, había pedido una exención de la Ley Jones, que restringe la navegación entre puertos estadounidenses a embarcaciones de propiedad y bajo operación de Estados Unidos, para asegurar que no haya impedimento para que los suministros lleguen a la isla.

La exención estará vigente 10 días y cubrirá todos los productos enviados a Puerto Rico.